Holly Woodlawn, la inspiración de Lou Reed que lideró las revueltas de Stonwell

Hasta George Cukor pidió que nominaran al Oscar a esta musa de Andy Warhol que en 1969 se encontraba en el bar donde irrumpió con violencia la policía e inició el movimiento LGTBI

Holly Woodlawn, la actriz y musa de Andy Warhol
Holly Woodlawn, la actriz y musa de Andy WarholLa RazónArchivo

En “Walk on the wild side”, Lou Reed canta: “Holly vino desde Miami, Florida. Hizo autostop por todo Estados Unidos para llegar aquí. Se arrancó las cejas por el camino. Se afeitó las piernas y entonces él fue ella. Y dijo: Eh, cariño, date un paseo por el lado salvaje”. Holly Woodlawn, la mujer transgénero que había inspirado la canción, la odiaba pues convertía su existencia en una serie de tópicos que la reducían hasta el absurdo. Holly Woodlawn fue mucho más, y entre muchas otras cosas lideró sin ni siquiera saberlo la lucha por los derechos de la comunidad LGBTI por su participación en los disturbios de Stonwell Inn.

Se llamaba Holly en homenaje al personaje de “Desayuno con diamantes”, de Truman Capote, que inmortalizó Audrey Hepburn en el cine, pero nació como Haroldo Santiago Franceschi Rodriguez Danhakl en Puerto Rico. A los 15 años se escapó de casa harto de las humillaciones constantes de su familia, con un padre militar que no podía entender los extraños comportamientos de su hijo. Sin nada en los bolsillos, llegó a Nueva York y empezó a hacer lo que fuera para poder sobrevivir. “A los 16, cuando la mayoría de niños se preocupan por sus exámenes de trigonometría, yo hacía pequeños timos en las calles preguntándome cuándo podría volver a comer”, aseguraba Woodlawn en su emotiva autobiografía, “A low life in high heels”,(Una mala vida en tacones altos).

Su personalidad radiante y dinámica le saca de muchos problemas y le abren las puertas al mundo de la cultura underground. Trabajó en unos archivos, como modelo en la famosa tienda Sacks y en 1968 hizo de Miss Donut en una performance por las calles de Nueva York subida a un coche. Esto llamó la atención de su talento natural para la actuación y ese mismo 1968 subía a escena por primera vez en la obra “Glamour, Glory and Gold: The Life and Legend of Nola Noonan, Goddess and Star.” Allí coincide por primera vez con Candy Darling, otra de las grandes musas transgénero del universo Warhol y con un jovencísimo Robert de Niro, que interpreta a todos los 10 personajes masculinos de la obra. “Tenía una escena en la que él interpretaba a un productor judía. Yo estaba haciendo una audición y él no paraba de tocarme”, rememoraba en su auto biografía.

A partir de allí comienzan sus aventuras en los bares del Greenwich Village y en el Max’s Kansas City donde ella asegura que tuvo una cita con Jim Morrison. En esa época también asegura que es una de las musas de Andy Warhol, cuando el célebre pintor no la conoce. Sin embargo, esto llama la atención del director Paul Morrisey, quien la contrata para la película “Trash”. En principio tiene un pequeño papel, pero su capacidad de improvisación la convierten casi en la estrella. Interpreta a la mujer de un heroinómano frustrada por la impotencia inducida por las drogas. “Me sentía como Elizabeth Taylor, Entonces no me daba cuenta que no sólo no habría dinero, sino que mi estrella sólo brillaría dos segundos y eso sería todo. Pero valió la pena. Las drogas, las fiestas, era fabuloso”, señalaba Woodlawn.

Por la película cobró 25 dólares por hora, y trabajó cinco horas, así que sólo cobró 125 dólares. Sin embargo, su actuación llamó tanto la atención que hasta George Cukor, el director de “Historias de Filadelfia” o “My fair lady” hizo una petición a la Academia de Hollywood para que la nominaran como mejor actriz. “Para mi fue fácil, sólo tenía que hacer de mi misma. Había conocido a muchas parejas como esa”, aseguraba la actriz, que a partir de entonces hizo varias películas, y hasta un corto en que sustituyó a la mismísima Bette Midler.

Pero su gran momento histórico fue el viernes de aquel 28 de junio de 1969, que ha quedado en la memoria como el día en que se iniciaron los movimientos en pro de los derechos de la comunidad LGTBI. Como ocurre hoy día con los disturbios por la muerte de George Floyd, la actuación policial despertó una reacción en cadena que hizo que los gays y lesbianas gritase, “¡basta ya!”.

A la una de la madrugada, cuatro policías entraban en el bar atestado por unas 200 personas y comenzaban una redada. Otros seis policías ya estaban allí infiltrados con ropa de calle y empezaron a detenery cachear a todo el mundo. Las mujeres policía eran las encargadas de registrar a los transexuales para averiguar si eran hombres o mujeres. Al principio todo comenzó como una fiesta, una más del constante acoso de las autoridades contra su modo de vida, pero una mujer transgénero golpeó a un policía con su bolso y empezó a correr la voz de que la mujer había sido agredida. Además de las 200 personas que estaban fuera en fila, empezaron a unirse otras de los bares de al lado y al final era una multitud frente a una docena de policías, a los que empezaron a lanzarles todo tipo de objetos, de monedas a botellas. Los policías, asustados, se refugiaron dentro del bar. Era la primera vez que la comunidad gay se enfrentaba a ellos y no estaban acostumbrados. Tuvieron que rescatarles las fuerzas antidisturbios, pero era demasiado tarde, la conciencia del poder que tenían si actuaban todos juntos había despertado una nueva realidad o, como se dice ahora, “una nueva normalidad”.

Aquella noche nació el llamado “poder gay” y cada año se conmemora ese 28 de junio con las celebraciones del Orgullo Gay. En 2006, el propio Barack Obama declaraba el Stonewell Inn, el bar donde se iniciaron las protestas, como Monumento Nacional protegido. “Creo que nuestros parques nacionales deben reflejar la historia completa de nuestro país, su riqueza, diversidad y el espíritu que siempre nos ha definido. Stonewall será nuestro primer monumento que contará la historia de la lucha por los derechos de la comunidad de homosexuales, lesbianas, bisexuales y transexuales (LGTB)”, concluyó Obama.