Nuevo protocolo en las residencias para evitar rebrotes: control clínico y epidemiológico diario

El nuevo coronavirus ha matado a 4.097 personas en las residencias de Cataluña. Hasta la fecha, en estos centros, se han detectado 14.694 casos positivos. El virus logró colarse en centros donde vivía la población más vulnerable y, en algunos casos, destapó falta de personal, formación y medios para gestionar la pandemia. Se han llegad a aislar 723 profesionales. Ahora, que el SARS-CoV-2 remite, las residencias también avanzan hacia una nueva normalidad. No regresan al pasado, porque la crisis causada por la pandemia, les ha obligado a reinventarse. Lo hacen con una normativa para evitar pequeños brotes que se cobren más vidas. El comité Procicat de la Generalitat aprobó ayer el “Plan sectorial de retorno a la normalidad en el ámbito residencial”. Se trata de un documento que quiere dar respuesta a las necesidades de las personas que viven en los centros residenciales. Incide, sobre todo, en una serie de medidas tanto para identificar de manera precoz nuevos casos de COVID-19, como para manejar los nuevos positivos con el objetivo de evitar la propagación del virus dentro del centro y entre los residentes.

Una de las medidas más destacadas es que a partir de hoy, los centros deberán hacer cada día un control clínico y epidemiológico del virus de la COVID-19 a todos los trabajadores y residentes para controlar los contagios y detectarlos de forma precoz.

En función de los casos y la situación de las residencias respecto a la COVID-19, las residencias siguen calificándose en tres colores. Verde, naranja y rojo.

Visitas de un máximo de tres familiares

Las visitas a residentes quedan autorizadas en los centros “verde” y “naranja”, mientras que en los “rojo” solo se harán si se considera que suponen un apoyo a los enfermos, “especialmente en situación de final de vida”. En todos los casos, será con cita previa.

En el interior de las residencias, también se delimitarán los espacios en función de los grupos de riesgo o diagnósticos de la COVID, áreas que se denominarán “verdes”, “amarillas” o “rojas”.

Salidas del centro

Siguiendo determinadas pautas, los ancianos también podrán salir del centro. Los residentes que no estén contagiados o hayan tenido contacto con el virus podrán salir del centro para pasear, visitar en sus casas a familiares o pasar vacaciones con la familia. Deberán llevar siempre mascarilla, seguir una correcta higiene de manos, y firmar antes de salir un documento de “declaración responsable”. Si permanecen fuera más de tres semanas, los residentes seguirán un aislamiento preventivo a su regreso.

Nuevos ingresos

El plan abre asimismo la posibilidad de que las residencias acepten nuevos ingresos, pero en este caso los nuevos residentes deberán haber pasado en las últimas 48 horas una prueba PCR de detección del coronavirus con resultado negativo y permanecerán en aislamiento diez días. Las que se califiquen como “verde” podrán aceptar nuevos ingresos y las “naranja” podrán tener nuevos ingresos si el brote lo tienen controlado. Las “rojas” no podrán aceptar nuevos residentes hasta que no controlen sus casos de contagio.

Este plan se ha elaborado para “priorizar” la “recuperación al máximo de la normalidad dentro de los centros asistenciales” pero garantizando “las medidas de prevención y seguridad” dada la “vulnerabilidad de los residentes y las características especiales de entornos de convivencia comunitaria” para evitar contagios y rebrotes.

La Generalitat precisa que este plan “es un marco general de criterios y recomendaciones que se puede ver modificado por la evolución de la epidemia