Se reducen un 42 % los fallecidos en las carreteras catalanas este año

Con unas cifras marcadas por el coronavirus, repuntan los accidentes de un solo vehículo

Un total de 71 personas han muerto en 63 accidentes mortales en las carreteras catalanas hasta el 31 de agosto, lo que supone un descenso de un 41,8% en el número de víctimas mortales respecto al mismo periodo del año pasado, en el que perdieron la vida 122 personas.

Según el balance del Servei Català de Trànsit (SCT), en los accidentes mortales ha habido un descenso del 45,2% respecto en 2019, ha informado en un comunicado.

Esta reducción de la siniestralidad se ha producido en un contexto marcado por el descenso de la movilidad a raíz de las restricciones decretadas para frenar la propagación de la Covid-19.

Durante este periodo, han muerto en las carreteras 14 motoristas, cinco ciclistas y siete peatones, mientras que en el mismo período del año pasado habían muerto 37 motoristas, siete ciclistas y ocho peatones.

Sin embargo, este año se ha registrado un repunte en el número de víctimas mortales en los vehículos pesados, con seis muertos respecto a los cinco del mismo periodo de 2019, y en las furgonetas, con ocho víctimas mortales este año respecto a las siete del año pasado.

Trànsit recuerda la importancia del mantenimiento de los vehículos y pide también a los profesionales del transporte que, sobre todo en trayectos de largo recorrido, se detengan al menos cada dos horas.

En paralelo, se mantiene también la tendencia al alza de los accidentes mortales con un único vehículo implicado, ya que este año, 27 de los 63 accidentes mortales han ocurrido con un solo vehículo, lo que supone el 43% del total de siniestros, mientras que el año pasado en el mismo periodo este tipo de accidentes suponían el 35% de la siniestralidad mortal.

Sin embargo, ha habido una reducción de este tipo de accidentes en comparación con el año pasado: 27 en 2020 respecto a los 40 del año 2019.

Por demarcaciones, las mayores disminuciones de siniestralidad se registran en Barcelona y Tarragona, con una caída del 46,2%, y el 43,8%, respectivamente, en comparación con 2019, mientras que en Lleida el descenso es del 36,8% y en Girona del 31,6%.