El virus del Nilo llega a Cataluña: se detecta un caso en un potro de Tarragona

La Generalitat está en alerta porque el animal no había salido del territorio

Preocupación en Cataluña después de que el departamento de Agricultura haya detectado un caso de virus del Nilo occidental en un potro de Amposta (Tarragona). Se trata del primer caso confirmado en Cataluña de este virus este año después de haber causado estragos en Andalucía este verano. El potro al que han encontrado anticuerpos del virus sin haber recibido la vacuna anteriormente, no tiene síntomas de la enfermedad. Le detectaron los anticuerpos gracias al programa de vigilancia del virus del Nilo Occidental en animales que lleva a cabo el Servicio de Prevención en Salud Animal del Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (DARP) y el IRTA, en coordinación con el Departamento de Salud de la Generalitat.

El principal miedo es que aparezcan más casos porque el animal no se había movido fuera de territorio catalán, lo que confirmaría que la infección se produjo en la zona de la comarca del Montsià (Tarragona).

Los análisis, que se realizaron en el Centro de Investigación en Sanidad Animal (CReSA) del Instituto de Investigación y Tecnología Alimentaria (IRTA), fueron confirmados por el laboratorio central de veterinaria de Algete (laboratorio de referencia) y notificado por la Red de Alerta Sanitaria Veterinaria (RASVE) del Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación. A raíz de los casos en Andalucía, el Servicio de Prevención en Salud Animal del DARP emitió un comunicado en agosto a las personas relacionadas con caballos, como veterinarios clínicos, propietarios y centros de hípica, para seguir vigilando esta enfermedad en animales y comunicar cualquier caso de sospecha.

Cribado en caballos

El caso del potro de Amposta se detectó a través de este método de vigilancia activa del programa de vigilancia, gracias a la participación de los veterinarios clínicos de équidos que colaboran. En la vigilancia activa se toman muestras de caballo sin síntomas, pero también se hace la vigilancia pasiva con los equinos que tienen síntomas sospechosos.

El control del virus del Nilo Occidental se hace a partir de un diseño de muestreo elaborado por la unidad de epidemiología del IRTA-CReSA.

Además, se ha activado el programa de vigilancia de arbovirus en mosquitos coordinado por Salud para realizar inspecciones entomológicas y control vectorial en la zona.

Un virus común en aves que se transmite a través de un mosquito

Los expertos recuerdan que los caballos no pueden transmitir el virus a las personas. El reservorio principal de este microbio son las aves y los movimientos migratorios son los responsables de que se disemine. El virus del Nilo occidental se transmite generalmente por picaduras de mosquitos del género Culex y en algunas ocasiones, el mosquito puede hacer de vector entre el ave, un caballo y un humano. Los caballos son los animales que producen más casos sintomáticos de esta enfermedad. Los mosquitos transportan más carga viral entre agosto y octubre, que es cuando se intensifica la vigilancia.

La Generalitat ha hecho un llamamiento para controlar las poblaciones de mosquito que tienen potencial para transmitir el virus. Este control es exhaustivo entre marzo y noviembre. Además, recomienda a la población de la comarca del Montsià que tome medidas para repeler a los mosquitos y evitar su picadura.

Síntomas de la enfermedad

En la última década, se habían detectado casos aislados de este virus en la Península Ibérica, siete en Andalucía, pero este verano apareció un brote con varios casos de cuadros neurológicos graves y tres fallecidos que puso en alerta a la población andaluza. El médico sevillano experto en enfermedades infecciosas, Juan A. Pineda, recuerda que este virus se detectó por primera vez en una mujer en el distrito del Nilo Occidental, en Uganda, de ahí el nombre de virus del Nilo Occidental. Desde entonces se ha ido diseminando y en 1993 se describió por primera vez en los Estados Unidos. El virus es de la familia del dengue y el zika. También está emparentado con el virus de la hepatitis C.

El riesgo de contraer esta enfermedad baja cuando el clima se vuelve más frío. El 80% de las infecciones en humanos son asintomáticas y pasan inadvertidas, explica el doctor Pineda. Si hay síntomas son fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares y, a veces, manchas en la piel. Pero en un 0,70% de los casos, la enfermedad es neuroinvasiva y causa meningoencefalitis (letargo, alteraciones conductuales, saltos musculares o convulsiones) y/o parálilisis de los miembros por lesión de la médula espinal. En este caso, los niños y los ancianos son personas de mayor riesgo. También las inmunodeprimidas.

El problema es que no hay ningún tratamiento ni vacuna. Los enfermos deben eliminar el virus por sí mismos.

En el caso concreto de Cataluña, la vigilancia del virus del Nilo occidental en animales hace ma´s de 15 años que se realiza porque es una enfermedad zoonótica de declaración obligatoria por la Organización Mundial de Salud Animal (OIE). En la comarca ilerdense de El Segrià, se detectó por primera vez un caso aislado hace tres años. En 2018 también se detectó un brote en caballos por primera vez en Cataluña, en concreto en el Garraf.