La Generalitat no descarta la ayuda del Ejército para afrontar posibles conflictos sociales

Son la pandemia de la Covid-19, la probable inhabilitación de Torra y el tercer aniversario del 1-O

El conseller de Interior, Miquel Sàmper, ha asegurado que se prevé conflictividad social en la calle en los próximos tiempos, en buena parte por los efectos de la pandemia del coronavirus. Por este motivo, ha explicado que los Mossos d’Esquadra trabajan todos los escenarios “con una prevención increíble y con mucha discreción”.

Otros motivos que pueden causar conflictos en las calles son el aniversario del referéndum ilegal del 1-O, del que el jueves se cumplirán tres años, y la probable inhabilitación del president de la Generalitat, Quim Torra. Por lo tanto, dos causas de cariz político para altercados, y una de salud pública. En una entrevista en TV3, Sàmper ha señalado que "la discreción para que las cosas salgan con más profesionalidad me obliga a no decir nada más”.

Pese a la más que habitual actitud reacia de los distintos gobiernos independentistas en Cataluña, Sàmper no ha descartado esta vez tener que recurrir a la ayuda del Ejército en función de la evolución de la pandemia: “Preferiría que nosotros lo gestionáramos desde aquí, pero no podemos decir que no a nada porque no tenemos información suficiente para decir dónde llegaremos”.

Los últimos datos en Cataluña no son precisamente nada halagüeños en lo referente a la pandemia de la Covid-19. En el último balance diario de la conselleria de Salud, del 24 de septiembre, los contagios ascendieron a 1.326, además de 17 fallecidos. Además, la tasa de riesgo de rebrotes volvió a superar la peligrosa cifra de 200. Falta por ver ahora por donde irán las curvas y la tendencia en este mes de octubre.

El conseller ha subrayado que Cataluña necesita contar con 3.000 nuevos agentes de los Mossos, pero que esto depende del Ministerio de Interior que “es quien hace el pago de este coste”, y ha anunciado que la semana que viene se reunirá por videoconferencia con el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, y tratarán este tema.

Este crónico déficit de agentes se arrastra desde hace muchos años, y se trata de una demanda secundada por todos los sindicatos de la Policía Autonómica. Preocupa la situación en comarcas como el Maresme y el Baix Llobregat, con polémicos episodios vividos en los últimos meses. En el distrito barcelonés de Ciutat Vella siguen siendo noticia, lamentablemente, los pequeños hurtos y las peleas a pie de calle.

Por diferentes motivos, la pandemia ha agravado sobre todo la percepción ciudadana de un aumento de la inseguridad. Básicamente, en lo referente a pequeños hurtos, robos en tiendas y establecimientos y los ataques violentos en la calle, muchos de ellos a turistas y en situaciones variopintas. Por ejemplo, en el interior de un taxi. Estas grabaciones se han hecho virales, lo que no ha ayudado nada en esta sensación.

Ha concretado que desde el inicio de la pandemia se han impuesto 140.000 multas, de las que ya se han tramitado y cobrado 50.000, y de estas un 60% las han puesto los Mossos y un 40% las policías locales, y también ha explicado que el 95% son por incumplimiento de la normativa sanitaria y un 5% por desobediencia.