La Guardia Civil localiza casi 500 obras de arte de la colección Muñoz Ramonet

Entre las piezas destaca un conjunto de dibujos de Fortuny y óleos de Lucas o Anglada-Camarasa

El Ayuntamiento de Barcelona ha dado un paso más en su intento por recuperar buena parte de la dispersa colección del empresario Julio Muñoz Ramonet y que este decidió donar a la capital catalana. Agentes de la Sección de Patrimonio Histórico de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil requisaron el pasado mes de marzo un total de 474 obras de arte, además de documentación diversa, en una acción coordinada y dirigida por el juzgado número 29 de Barcelona, que instruye la causa penal interpuesta el 2014 por la Fundación Julio Muñoz Ramonet contra las hijas del empresario. Aunque las tareas de peritaje, que están realizando en la actualidad Nuria Rivero, Francesc Fontbona y Bonaventura Bassegoda, no han acabado, ya existe un primer inventario, según confirmó el teniente de alcalde de Cultura de Barcelona, Joan Subirats. De esta manera se ha podido saber que una parte importante de estas piezas coinciden con las obras reclamadas por la fundación municipal que lleva el nombre de Muñoz Ramonet y que formaron parte en un primer momento de la colección de arte Bosch i Catarineu.

Lo incautado hasta la fecha entre los meses de febrero y marzo en almacenes, domicilios y oficinas de Madrid, Barcelona y Alicante está formado por una serie de 17 retablos de los siglos XIV-XVI; 53 pinturas de los siglos XVI al XVIII; 93 pinturas del XIX; y 213 pinturas del siglo XX. Entre los artistas representados destaca la presencia de trabajos de autores como Marià Fortuny, de quien se ha localizado una colección de dibujos, así como óleos de Eugenio Lucas, Anglada-Camarasa, Franz Xaver Winterhalter o Frederick Morgan. También forman parte de este conjunto 7 esculturas, 173 miniaturas y 13 marfiles.

Igualmente, se han localizado los inventarios originales, lo que permitirá fijar de una vez por todas qué obras forman parte del legado Muñoz Ramonet. Así se podrá saber si las obras requisadas son en realidad propiedad de la fundación o forman parte de las colecciones privadas de las hijas del empresario y que están imputadas tras esta operación, junto con otras dos personas. En la actualidad todo este conjunto está depositado por orden judicial en Instituto de Patrimonio Español.

Las obras estaban custodiadas por las hijas y los nietos. En la actualidad se investiga el paradero del resto de la colección y que podría seguir en manos de la familia o, tal vez, ya vendidas a través de galerías y casas de subasta. El Ayuntamiento estudia pedir una compensación económica a los herederos de los Muñoz Ramonet en caso de que no vean la luz estas obras. Son piezas de Murillo, Pantoja de la Cruz, Goya, El Greco, Casas o Sorolla, entre muchos otros. El grueso más valioso de la colección es el objetivo de los investigadores de la Guardia Civil.

La Fundación Julio Muñoz Ramonet trabaja desde 1995 por el cumplimiento de las voluntades expresadas en el testamento del empresario, unas últimas voluntades que fueron encontradas casualmente después de que la familia tratara de ocultarlas. La casualidad hizo que el Ayuntamiento de Barcelona se enterara, cuatro años más tarde de su muerte, de que era el beneficiario de parte de su herencia. Tanto las hijas como los albaceas del testamento ocultaron al Ayuntamiento este hecho, con la esperanza de que el paso del tiempo haría irreivindicables los derechos que éste disponía.

Julio Muñoz Ramonet fue uno de los grandes empresarios beneficiados por el franquismo. Tras el final de la Guerra Civil, entre él y su hermano Álvaro crearon un importante conglomerado de empresas, destacando la firma Unión Industrial Algodonera S.A., propiedad en un primer momento del coleccionista Ròmul Bosch i Catarineu, punto de partida del fondo artístico que hoy reclama el consistorio barcelonés.