Máximo dispositivo policial para la visita del Rey a Barcelona

El objetivo es evitar que las protestas alcancen la estación de Francia, en la que se otorgarán los premios de la Barcelona New Economy Week

Por segunda vez en apenas un mes, los cuatro cuerpos policiales presentes en Barcelona (Mossos d’Esquadra, Policía Nacional, Guardia Civil y Guardia Urbana) se han coordinado para estar activados el viernes 9 de octubre. El motivo es la visita del Rey Felipe VI a la ciudad. Junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se desplazarán para acudir a la entrega de premios de la Barcelona New Economy Week (BNEW), ante la convocatoria de manifestaciones por parte de organizaciones independentistas, que empiezan el día anterior, como las convocatorias de la Assemblea Nacional de Catalunya (ANC).

En un dispositivo dirigido por los Mossos d’Esquadra, responsables del orden público en Cataluña, se activarán efectivos de todos los cuerpos citados, cada uno según sus competencias, según han indicado fuentes policiales. El número total de agentes desplegados normalmente no se cuantifica en estos casos.

El conseller de Interior, Miquel Sàmper, afirmó esta semana que “cualquier intervención que tenga que hacer el cuerpo de Mossos d’Esquadra, que dirigirá la actuación, está totalmente estudiada, estamos preparados".

Durante el día anterior a la visita se celebran varias reuniones para perfilar el dispositivo, que está “totalmente coordinado” entre los cuatro cuerpos en un Centro de Coordinación (Cecor) conjunto, han señalado otras fuentes policiales. El diseño final se prepara a través de la Delegación de Gobierno en Cataluña.

Las fuentes citadas han explicado que efectivos de la Guardia Civil se encargarán de la seguridad en el área portuaria de la Zona Franca, donde están habitualmente por sus competencias, y donde el Rey visitará sobre las 11.45 horas una incubadora de empresas de impresión 3D.

La Policía Nacional se encargará de la seguridad dentro del recinto de la estación --donde la entrega de premios del BNEW está programada para las 10.30 horas-- así como en los desplazamientos del Rey y Sánchez, y tendrá agentes antidisturbios en la reserva por si los Mossos requieren apoyo.

Fuentes del operativo se han mostrado convencidas de que las protestas “allí no van a llegar nunca”, en referencia al interior del recinto de la estación, y consideran que la importancia está en que los agentes del exterior impidan que nadie consiga acercarse ni boicotear el acto.

Por su parte, la Guardia Urbana se dedicará a redirigir el tráfico donde sea necesario, tanto por la llegada del Rey y Sánchez como por las protestas que haya en los alrededores, han explicado fuentes municipales.

Aparte de las convocatorias del día anterior, tanto la ANC como Òmnium Cultural han llamado a concentrarse la jornada de la visita, desde las 10.00 horas, en el paseo Colón, entre la estación de Francia --donde tiene lugar el acto-- y el monumento a Colón, diciendo: “El Borbón vuelve a Barcelona. Saldremos a decirle que Cataluña no tiene rey”. También instan a quemar fotos de Felipe VI en la víspera de la visita.

Por su parte, los CDR del área metropolitana han convocado una protesta frente al mismo sitio y a la misma hora. Un tuit suyo reza que "No permitiremos que se nos limite nuestro derecho de manifestación. Este viernes nos manifestaremos para combatir al heredero político de Franco”.

También han compartido una foto de Sánchez y el Rey con el texto ‘No sois bienvenidos. Sentenciémosles’, con un fondo de colores y el hashtag #Holi, que ya usó Arran en 2018 en una protesta contra una manifestación del sindicato policial Jusapol, donde lanzaron pintura de colores a la línea de antidisturbios.

Hay sospechas sobre una cierta “permisividad” de Sàmper con las protestas de tipo independentista. Se podría haber constatado en las últimas citas del separatismo. En la Diada, la inhabilitación de Torra o el 1-O había pocos manifestantes por las calles, pero consiguieron crear incidentes de calado: por ejemplo, el 1-O, unos 500 independentistas radicales quemaron varios contenedores y generaron destrozos en los aledaños de plaza Cataluña o lograron acceder al parque de la Ciutadella hasta acercarse a las puertas del Parlament pese a estar cerrado.

Las Fuerzas de Seguridad preparan desde el miércoles el dispositivo para evitar alteraciones del orden público y para que, en ningún caso, los alborotadores puedan acercarse al recinto donde se desarrollará el acto.

Como en otras ocasiones, dicho dispositivo, según han informado a LA RAZÓN fuentes solventes, estará formado por tres círculos de seguridad: el primero, a cargo de los Mossos d’Esquadra, para contener a los extremistas; el segundo, por agentes del Cuerpo Nacional de Policía en torno al edificios y control de acceso al mismo; y un tercero, en torno a Felipe VI, que establecen los servicios de protección de la propia Casa Real.