Alteraciones cognitivas, del sistema digestivo, ahogo y astenia, los efectos más comunes a largo plazo del coronavirus

La Unidad de Covid-19 persistente de la Fundación Lucha contra el Sida y Enfermedades Infecciosas atiende a 250 personas con afectaciones sistémicas meses después de superar la covid

La enfermera Marta Fernández mira a través de una ventana del Hospital del Mar. (AP Photo/Emilio Morenatti)Emilio MorenattiAP

Diez meses después de que el nuevo coronavirus aterrizada en Europa, la comunidad científica tiene evidencias de sobras para descartar que la enfermedad que causa el SARS-CoV-2 es como una gripe. Algunos pacientes tienen síntomas persistentes causados por el virus meses después de haber superado la enfermedad. Hasta el punto de que centros como la Fundación Lucha contra el Sida y Enfermedades Infecciosas han creado una Unidad de Covid-19 resistente para analizar las causas y atender a las personas que a pesar de haber superado la enfermedad hace meses, tienen sintomatología persistente relacionada con el virus. Desde junio, esta unidad ha atendido ya a más de 250 personas.

La doctora e investigadora Lourdes Mateu y Marta Masanella, investigadora principal del Instituto de Investigación del Sida IrsiCaixa participan en el estudio “Cohort King” que busca tener datos científicos sobre la enfermedad para poder elaborar protocolos de actuación para los pacientes. Para ello recogen datos clínicos y los estudian. Y en estos seis meses ya tienen algunas conclusiones y algunos hipótesis.

Los pacientes que han atendido con síntomas meses después de pasar la enfermedad tienen una o más afectaciones. Las más comunes son astenia, afectación neurológica, alteraciones cognitivas, falta de memoria, alteraciones en el sistema digestivos, pérdida de apetito y de peso, alteración del sabor y alteraciones que afectan al sistema respiratorio como sensación de ahogo, además de dolores musculares y articulares.

Como sucede con otras enfermedades infecciosas, probablemente, estas alteraciones derivan de cambios en el sistema inmunitario causados por la infección por SARS-CoV-2. Pero por ahora todo son hipótesis, aún se están investigando. “Queremos entender si nos enfrentamos a un síndrome post-viral, como con otros virus”, explica Massanella. La investigadora del Instituto de Investigación del Sida IrsiCaixa explica que “el hecho de que los síntomas del virus persistan en algunos pacientes puede deberse a procesos patológicos típicos del virus o a una respuesta exagerada del sistema inmunitario del paciente”. Pero por ahora no hay evidencia científica. Además de entender qué ocurre a estos pacientes, médicos y científicos “queremos encontrar tratamientos que mejoren la calidad de vida de estas personas”, añade Massanella.

Actualmente, la Unidad de Covid-19 persistente ofrece asistencia multidisciplinar a estos pacientes. El servicio involucra a muchas unidades: cardiología, rehabilitación, neumología, reumatología, psicología y dietética. ““sólo desde una perspectiva médica global podemos entender la complejidad de la COVID-19 persistente y ayudar a los pacientes, pero todavía se necesita mucha más investigación para aprender más sobre cómo funciona esta variante de la COVID-19”, ha subrayado la doctora Mateu.