En busca del origen de los contagios: el 43% de los casos no sabe dónde se ha infectado

Salut pide no confiarse de los test rápidos de covid que hoy empiezan a distribuirse en las farmacias como “pasaporte” para las fiestas de Navidad

Cribados intensivos en el barrio del Raval de Barcelona para detectar asintomáticos de Covid ante la segunda ola de coronavirus.
DAVID ZORRAKINO - EUROPA PRESS
07/12/2020
Cribados intensivos en el barrio del Raval de Barcelona para detectar asintomáticos de Covid ante la segunda ola de coronavirus. DAVID ZORRAKINO - EUROPA PRESS 07/12/2020 FOTO: Servicio Ilustrado (Automático) DAVID ZORRAKINO - EUROPA PRESS

Rastreo, test, trazado y aislamiento con apoyo económico, asistencial, psicológico y social. Son los cuatro ingredientes en los que se basa la estrategia COVID Cero con la que países asiáticos como Vietnam, Corea del Sur o Taiwán, o más al sur, Nueva Zelanda, han conseguido arrinconar al nuevo coronavirus. Esta estrategia, que persigue eliminar el virus, funciona cuando la incidencia es baja y la transmisión está controlada. Con una incidencia acumulada en los últimos catorce días de 218 casos por cada 100.000 habitantes, Cataluña no puede plantearse implementar esta estrategia mañana mismo, pero puede prepararse. Según el Centro de Control de Enfermedades Europeo (ECDC), el umbral para salir de la zona de alerta roja es de 150 casos por cada 100.000 habitante, pero en vez de esperar a tener estos datos, el departamento de Salut ha anunciado esta mañana que por fin ha podido reforzar el sistema de rastreo y trazado para detectar cuáles son los puntos calientes de los contagios con un sistema informático más potente y 449 profesionales que buscarán el origen de las infecciones. En estos momentos, el 43% de los positivos no sabe dónde se ha contagiado. El nuevo sistema de rastreo y trazado hará encuestas más exhaustivas a los positivos con la intención de cruzar información para localizar posibles brotes y desentrañar el origen de los casos. Con esta información, además de detectar asintomáticos y cercar al virus, se podrá precisar dónde hay más contagios y ajustar estrategias de salud pública para cercar al patógeno.

Otra estrategia que ha implementado Salut para controlar la pandemia es hacer el seguimiento de 1,8 millones de personas consideradas de riesgo en caso de coger el virus. Si se evita que este colectivo se infecte, se conseguirá disminuir un 80% la presión asistencial respecto a la primera ola. Para identificar a este colectivo se han tenido en cuenta variables sociodemográficas y de morbilidad, incluidas patologías importantes como un cáncer, el alcoholismo, tabaquismo, obesidad o diabetes mellitus. También se ha analizado la incidencia del virus por edad, los colectivos con más casos son los mayores de 79 años y entre los 30 y 59 años.

Pendientes de la velocidad de transmisión

Hasta ahora, Cataluña -y España- ha lidiado contra el virus con una estrategia de mitigación, menos ambiciosa porque da por hecho que el contagio es inevitable. Consiste en actuar cuando la transmisión comunitaria es elevada y ejerce un impacto en el sistema sanitario. Pero el problema es que el país puede acabar atrapado en una montaña rusa de escaladas y desescaladas con medidas que debilitan la economía, el sistema sanitario y la salud emocional de la ciudadanía. Es lo que se está viendo en los gráficos epidemiológicos después de reabrir bares, restaurantes y otros servicios. Catorce días después de levantar las restricciones, la velocidad de transmisión ha subido ligeramente hasta situarse en una Rt 0,99. Está a una centésima de alcanzar una Rt de 1, el número que marca la diferencia entre tener una curva epidemiológica a la baja o al alza. Cuando la Rt es de 1 quiere decir que por cada infectado hay un nuevo contagio. Es el primer parámetro que avisa de que cómo puede comportarse el virus las próximas semanas. En Barcelona, la zona más densa de Cataluña, este número ya se sitúa en 1,02.

El doctor Jacobo Mendioroz, director de la Unidad de Seguimiento de la Covid-19 en Cataluña, ha explicado en un contacto informativo junto al secretario general de Salut, Marc Ramentol, y el conseller de Interior, Miquel Sàmper, que en estos momentos estamos en la antesala se poder analizar si la reapertura de la restauración y otros servicios traen más contagios. Hasta ahora, hay datos robustos de los últimos diez días y las medidas se reflejan en los gráficos unos catorce días después de entrar en vigor.

La bajada de la presión asistencial se ralentiza

La situación de Cataluña es de calma tensa. En las últimas horas, se han declarado 1.159 positivos, una cifra que Mendioroz considera “razonable”. Lo que más preocupa a los doctores Mendioroz y Ramentol es que después de varios días en los que los hospitales tenían más altas que ingresos, esta tendencia se ha frenado. En estos momentos hay 1.590 enfermos con Covid ingresados en los hospitales, 75 más que en el último parte, y 395 pacientes en la UCI, seis más. También se han reportado 25 fallecidos más. Ya son 16.177 las personas que han perdido la vida en Cataluña desde el inicio de la pandemia. Con estos datos y una positividad del 4,02% de los test PCR y de antígenos que se están haciendo, los expertos calculan que el riesgo de rebrote es de 200 puntos. A partir de 100 puntos, el riesgo es alto.

Los test covid no deberían un salvoconducto para pasar ir de fiesta

El Govern no quiere avanzar escenarios. “La pandemia nos ha demostrado que hace giros de guión inesperados y las previsiones a medio y largo plazo que podamos hacer tienen un valor relativo”, ha matizado Ramentol. El físico y matemático de la Universidad Rovira i Virgili, Àlex Arenas, experto en sistemas complejos y análisis de epidemias cree que estamos en la antesala de una tercera ola. Con las restricciones actuales, predice que en febrero, Cataluña volverá a registrar 5.000 contagios diarios y que en marzo, esta cifra puede subir hasta 10.000 infectados diarios. Pero Ramentol es de la opinión de que dependerá de cómo se comporte la población y confía en que los cribajes y el refuerzo en el sistema de rastreo y trazado ayude a mejorar la detección y a cortar las cadenas de transmisión. En estos momentos, uno de cada cuatro contactos no cumple la cuarentena. Esta cifra era menor en septiembre, entonces un 36% de los contactos se saltaba el confinamiento. Tras advertir de que el futuro de la epidemia y de que haya o no más restricciones depende de la actitud de la población, Ramentol ha avisado de que “no podemos recomendar el uso de manera indiscriminada de los test covid como pasaporte para ir a una comida de Navidad”. El doctor Josep Maria Argimón, secretario de Salut Pública, alertaba en una entrevista en TV3, de que “un falso negativo con ocho o nueve personas en una reunión familiar puede traer un problema serio”.

Los test covid se han empezado a distribuir hoy en la farmacias, después de que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) haya dado el visto bueno a su comercialización, a la vista de que tienen el sello europeo. Tienen una eficacia del 90%, se hacen con un pinchazo en el dedo y el resultado se obtiene en 10 minutos. Informan de si se ha pasado la infección. “Son útiles, pero se deben de hacer bien y en el momento adecuado”, subraya Ramentol. Estas prueba es diferente a los test de automuestra PCR, que Cataluña quiere hacer en la farmacias y a los test de antígenos que Isabel Díaz Ayuso también propone repartir a través de las farmacias. Tanto Cataluña como Madrid están a la espera de una respuesta del Ministerio de Salud.

“No se dan las condiciones para dar marcha atrás”

Con los datos epidemiológios actuales, el departamento de Salut tampoco se plantea volver a cerrar la restauración ni otras restricciones. “No se dan las condiciones para dar marcha hacia atrás. Para tomar medidas, la tasa de transmisión debería de estar persistentemente por encima de 1″, ha asegurado Ramentol. Y como no es el caso, “no aporta valor hablar sobre posibles restricciones”, ha añadido.