Deporte solidario

FOTO: A. Pérez Meca Europa Press

Lo que está aconteciendo en Ucrania, independientemente de su fin es una atrocidad tal que ha hecho despertar conciencias y poner sobre el tapete realidades.

Somos occidente y nuestro sistema de vida basado en la libertad tiene enemigos, frente a ellos tenemos el deber de protegernos y hacernos más fuertes.

Somos personas y el sufrimiento de nuestros hermanos ucranianos nos ha colocado ante una realidad que podría ser la nuestra, por eso nos hemos volcado con ellos de forma muy variada.

También el mundo del deporte a reaccionado y no solo los deportistas a nivel individual sino con gestos como el de ver el autobús del Español y el del Teruel en la frontera de Polonia trayendo refugiados. Pero no son los únicos.

Javier Marcet fue un grandísimo jugador del Español, el Barcelona y el Real Madrid, su nieto con el mismo nombre vino a hacer prácticas del Trabajo de Fin de Máster a mi despacho, me explicó un proyecto, le puse en contacto con José María Asencio ese juez valiente que ha enviado centenares de chalecos antibalas para la población civil.

La historia del gran futbolista tiene su continuidad en una fundación llevada por su hijo Ignacio y sus nietos, entre ellos Javier, el proyecto ahora ya en marcha es enviar su autobús a la frontera, allí se traerán niños ucranianos con sus familias a los que aquí les darán educación, residencia y podrán seguir haciendo lo que más les gusta jugar al fútbol, entre ellos ni más ni menos que a la selección de cadetes que podrán seguir compitiendo internacionalmente.

Adivinen por donde para ahora Javier con sus veinticuatro años y sus hermanos y por donde anda el autobús de la fundación que dirige su padre, imagínense la sonrisa de esos niños cuando sepan que van a poder seguir haciendo lo que más les gusta.

Son gente como los Marcet o como el juez Asencio los que están demostrando de verdad y con humildad lo que significan nuestros valores, esos que otros quieren destruir y que entre todos tenemos la obligación de defender con todas nuestras fuerzas.