El hombre indonesio que no se ha hecho millonario vendiendo el meteorito que atravesó su tejado

Ni todos los meteoritos valen cifras millonarias ni el precio que le pagan a quién lo encuentra es el mismo por el que se acaba vendiendo al público

Durante los últimos días han circulado muchas noticias asegurando que un hombre de Indonesia se ha hecho millonario tras vender un meteorito de dos kilos que atravesó su tejado. Pero esta información es doblemente errónea: ni el hombre se hizo millonario, ni el meteorito vale tanto dinero.

Rocas espaciales

Además de los planetas y sus satélites, alrededor del Sol también dan vueltas innumerables objetos rocosos, metálicos y congelados con diámetros que van desde unos pocos micrómetros hasta centenares de kilómetros. Por suerte, los más pequeños son los más abundantes y los grandes suelen estar concentrados a distancias muy concretas de nuestra estrella, como ocurre en el cinturón de asteroides o el de Kuiper. Sin embargo, algunos trozos de material espacial tienen órbitas que los conducen hasta las inmediaciones de la Tierra… Y, de vez en cuando, alguno se precipita hacia nuestro planeta.

La mayor parte de estos objetos son tan pequeños que se desintegran mientras atraviesan la atmósfera, pero unos pocos son lo bastante grandes como para que algunos de sus fragmentos sobrevivan a la caída y lleguen hasta el suelo. Eso es lo que ocurrió en 2013 cerca de Chelyabinsk (Rusia) o en 2019 en Viñales (Cuba), dos casos en los que una roca espacial explotó en el aire y los residentes de estas zonas pudieron recuperar sus fragmentos.

La historia se repitió en Indonesia el pasado 1 de agosto, cuando una explosión en el cielo hizo retumbar las casas al noroeste de Sumatra a las 16:00. Poco después del estallido, una piedra de 2,1 kg atravesó el tejado de un residente del pueblo de Kolang llamado Joshua Hutagalung y se clavó en el suelo junto a su casa. Otra roca de 250 gramos impactó en un campo de arroz situado a 2,2 km de distancia y otros dos fragmentos de unos 100 gramos fueron encontrados a 7,8 km.

Las fotografías de Joshua sujetando la roca espacial de 2,1 kilos han suscitado un gran interés en las redes, pero la información que las acompaña es confusa. Aunque las primeras noticias afirmaron que Joshua se había hecho millonario después de vender el meteorito a un experto estadounidense por 1,85 millones de dólares, lo cierto es que esa cifra se extrapoló a partir del precio de venta en eBay de uno de los fragmentos. De hecho, Joshua dice que sólo percibió 14 000$ por la piedra y ha expresado su descontento tras enterarse de cuál es el valor «real» del meteorito. Pero es que incluso esa supuesta cifra «real» va desencaminada.

Venta de meteoritos

Tasar un meteorito es una tarea compleja porque hay muchos factores que influyen en su precio: la rareza del tipo de meteorito, la masa total de material recuperado, su grado de meteorización, su forma o hasta detalles más subjetivos, como su estética.

Por ejemplo, alrededor del 95% de los meteoritos que se recuperan en la Tierra son condritas ordinarias, unas masas de metal y roca provenientes de los asteroides. Dada su abundancia, no es difícil encontrar condritas a la venta por precios que pueden llegar a ser inferiores a 1 $/g. Entre el 5% restante se encuentran meteoritos menos comunes, como los puramente metálicos originados en el núcleo de algún objeto de tamaño planetario o los marcianos y los lunares que fueron eyectados de la superficie de estos mundos por un gran impacto. Algunos de estos meteoritos pueden alcanzar decenas, centenares o miles de dólares por gramo.

Y eso nos lleva a las rocas caídas en Kolang. Estos meteoritos pertenecen al grupo de las condritas carbonáceas, un material rocoso muy antiguo y rico en compuestos orgánicos que es relativamente escaso. Si nos basamos en los tres ejemplares que están en venta en eBay, el precio del meteorito de Kolang debería rondar entre los 643 y los 864 $/g.

Sin embargo, como explica Carlos Muñecas, coleccionista, vendedor y cazador de meteoritos en ExpoMeteoritos, «una cosa es lo que los vendedores pidan en eBay y la otra lo que la gente esté dispuesta a pagar. Los únicos que compran meteoritos a precios tan desorbitados son instituciones y museos. Una cifra más realista rondaría entre los 200$/g y los 400$/g».

Es decir, que el «meteorito de los dos millones de dólares» probablemente vale algunos cientos de miles. Una cifra nada desdeñable, desde luego, pero que no da para titulares tan impactantes. En cualquier caso, una cosa sí que está clara: más allá de las riñas humanas surgidas entorno a su caída, este meteorito es una pieza más del puzle que nos ayudará a entender la historia del sistema solar.

QUE NO TE LA CUELEN:

  • Algunas rocas terrestres se pueden llegar a parecer a ciertos tipos de meteoritos y hay quién las vende como tales tanto en internet como en mercadillos. Una manera de evitar estos engaños es consultar si el vendedor está registrado en el International Meteorite Collectors Associatioan (IMCA).

REFERENCIAS (MLA):