Dos mil agricultores alicantinos cortan con sus tractores la A-31

Los productores reivindican unos precios justos y que el Gobierno español sea más ambicioso en Bruselas para evitar convenios injustos con terceros países

GRAFCVA2331. MONFORTE (ALICANTE), 25/02/2020.-Unos 2.000 agricultores han cortado uno de los sentidos de la autovía A-31 (Alicante-Madrid) entre Novelda y Monforte del Cid durante alrededor de una hora en una manifestación para exigir la subida de los precios en origen.EFE/ Morell
GRAFCVA2331. MONFORTE (ALICANTE), 25/02/2020.-Unos 2.000 agricultores han cortado uno de los sentidos de la autovía A-31 (Alicante-Madrid) entre Novelda y Monforte del Cid durante alrededor de una hora en una manifestación para exigir la subida de los precios en origen.EFE/ Morell MORELLEFE

Unos 2.000 agricultores han cortado hoy uno de los sentidos de la autovía A-31 (Alicante-Madrid) entre Novelda y Monforte del Cid durante alrededor de una hora en una manifestación para exigir la subida de los precios en origen.

Previamente hubo una concentración con alrededor de 400 tractores en la partida de El Fondonet, en Novelda, de los cuales una mínima parte de estos vehículos entró a partir de las 13 horas en la autovía.

El presidente de Jóvenes Agricultores de Alicante, Eladio Aniorte, ha explicado que el «campo no tiene aguante» porque vende los productos «más baratos que hace veinte años cuando los costos son tres veces superiores».

Augura que no habrá relevo generacional en esta situación, por lo que aboga por «leyes que protejan a los agricultores como un sector estratégico».

Para Aniorte, uno de los principales problemas es que dentro de la cadena de producción «solo gana dinero el último, el que vende» ante lo cual ha defendido que «todos los escalones tengan su margen». Por su parte, el secretario general de La Unió Llauradors, Carles Peris, confía en una «reacción contundente» del Gobierno con mejoras de las políticas agrarias.

«Necesitamos un Gobierno más ambicioso en Bruselas» para evitar convenios internacionales ventajosos con países que siguen normas sanitarias menos estrictas y también para que luche contra la influencia de los «oligopolios agroalimentarios», que «dirigen ahora la legislación comunitaria».

Un agricultor de la uva de mesa del Vinalopó, Eugenio Díaz, ha explicado a Efe Televisión que la situación está «muy mal» ya que hay «precios imposibles».

«Nos cuesta entre 50 y 60 céntimos de euro producir un kilogramo de uva y nos pagan de 15 a 20. Imagínate el fracaso porque no tenemos ni para pagar las deudas. Esto es una ruina», ha resumido antes de insistir que quieren «precios algo justos».