Miedo, tristeza, ira o duelo: las emociones derivadas de la pandemia en los alumnos

Educación elabora una guía de acompañamiento emocional para orientar a los estudiantes frente a la Covid-19

La Conselleria de Educación ha elaborado una guía de acompañamiento emocional al alumnado ante la COVID-19, en la que orienta a los equipos docentes en la detección y la superación de las barreras emocionales que hayan podido surgir entre la población escolar durante el confinamiento.

El miedo, la tristeza, la ira o el duelo son algunas de las emociones derivadas de la pandemia, y aprender a gestionarlas permite una adaptación superior al contexto y facilita hacer frente a las situaciones cotidianas con éxito, señala el documento.

La guía establece la importancia de que el aula sea un espacio abierto para hablar sobre la pandemia, donde se anime a expresar las dudas, los temores y toda clase de emociones y sentimientos que se vayan suscitando.

También se busca que sea un espacio que fomente la acogida de todo el alumnado, donde haya un clima de confianza y seguridad para disminuir, de este modo, el nivel de estrés del alumnado y de las familias, según la Generalitat.

El documento recomienda asimismo introducir la alfabetización mediática, para facilitar en los niños y niñas de las diferentes etapas educativas el espíritu crítico ante la información que ofrecen los medios de comunicación o la de rumores y noticias falsas.

Además, también se dan indicaciones para que los centros educativos incluyan acciones de acompañamiento emocional al alumnado tanto en el Plan de atención a la diversidad e inclusión educativa (Padie) como en el Plan de acción tutorial (PAT).

En la guía, que ha sido posible gracias a la implicación directa del Servicio Psicopedagógico Escolar V16 de Alberic, se dan pautas para desarrollar, a través de la acción tutorial, la competencia emocional en el alumnado, así como la resiliencia ante la COVID-19.

La directora general de Inclusión Educativa, Raquel Andrés, ha afirmado que la vuelta a la escuela es “una buena oportunidad para detectar las barreras emocionales surgidas durante el confinamiento y encontrar las actuaciones necesarias para derrocarlas y contribuir, de este modo, en la adaptación progresiva del alumnado a la ‘nueva normalidad’”.

Según ha explicado, “son muchos los niños, niñas y adolescentes que han sufrido, sufren y sufrirán impactos psicológicos” como consecuencia de los efectos de la pandemia y del confinamiento, y será necesario que durante este el profesorado lleve a cabo intervenciones planificadas y actividades que contribuyan al desarrollo personal y social del alumnado, “no solo desde el ámbito académico, sino, sobre todo, el personal y social”.

La guía se puede descargar en el apartado de publicaciones de la web de Inclusión Educativa.