La escasez de oferta provoca que la vivienda nueva suba un 18% en Valencia

El informe de la Cátedra Observatorio de la Vivienda de la UPV afirma que el aumento de la oferta hubiese provocado una bajada de un 4% por ciento de los pisos

Vista general de una promoción de viviendas en construcción
Vista general de una promoción de viviendas en construcción FOTO: Miguel Ángel Polo EFE

El precio de la vivienda nueva en Valencia y su área metropolitana ha crecido un 18 por ciento en el último año. Lo seguirá haciendo en los próximos meses, pero se «atisba» una estabilización. Esta es una de las principales conclusiones del último informe trimestral de la Cátedra Observatorio de la Vivienda de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV).

Aunque el aumento de los costes pueda haber contribuido a esta escalada de precios, la clave de este incremento se debe a la falta de una oferta estable. «Durante la presentación del informe del segundo trimestre, los patronos sugirieron investigar y obtener datos hipotéticos en el caso de que la oferta de vivienda se mantuviera estable y no tan escasa como en la actualidad».

Aunque todavía necesitan más datos para «afinar» una respuesta a esta solicitud, el director de la cátedra, Fernando Cos-Gayón, explica en las conclusiones del informe que se estima que con una oferta estable, el precio habría descendido más de un 4 por ciento en el segundo semestre de 2023.

«Los datos de la actual oferta de obra nueva en Valencia y su área metropolitana muestran que se ha reducido hasta un 35 por ciento en el último año, algo que incide directamente en esta subida de precios, que además indexa el impacto de la inflación y el aumento de los costes de construcción».

Durante el tercer trimestre de 2021, el precio se situaba en 2.386 euros el metro cuadrado, mientras que en el mismo periodo de 2022 ha subido a los 2.804 euros, es decir, un 17, 5 por ciento de aumento en un solo año.

Si el aumento de precios sigue a este ritmo la demanda también quedará condiciona. «El altísimo precios de los alquileres, así como la insostenible falta de oferta de vivienda de obra nueva, van a seguir tensionando los precios por un tiempo».

La noticia positiva es que se prevé que los alquileres sí vayan modulando su escalada debido a la ampliación del parque de viviendas destinado para este fin.

El barrio más caro de la ciudad de València es el Eixample donde se paga 4.227 euros el metro cuadrado.

Comprar para invertir

La falta de pisos en el alquiler ha disparado la compra por parte de inversores. En Alicante, supone el 32,3 por ciento de las operaciones de este año, puesto que un tercio del total de las compras se realizan con el objetivo de poner la vivienda en el mercado de alquiler, según el grupo Tecnocasa.

El director de Análisis de esta entidad, Lázaro Cubero, explicó esta misma semana que estos datos muestran un incremento de 3,3 puntos respecto a 2021 como consecuencia de la buena rentabilidad bruta del alquiler en Alicante, que puede alcanzar el 8,7 por ciento, según recoge Efe.

Así, concluye que el tiempo necesario para recuperar la inversión en el inmueble, es decir, el número de años necesarios para recuperar el precio de compra de la vivienda con el importe anual obtenido del alquiler, ronda los 12 años.

El informe «Análisis del mercado de la vivienda en Alicante» expone que el alquiler en la ciudad se ha incrementado un 5 por ciento, lo que sitúa actualmente el metro cuadrado a 6 euros.

El precio de la vivienda usada en la ciudad ha crecido un 4,5 por ciento en 2022 y se sitúa en 823 euros el metro cuadrado, mientras que el 66,7 por ciento de las viviendas han sido vendidas por 75.000 euros o menos.

Por lo que respecta al perfil del comprador actual es el de una persona que compra primera vivienda (66,2 por ciento), paga al contado (60), tiene entre 45 y 54 años (44,6 por ciento), es español (61,5 ), cuenta con un contrato laboral indefinido (61 por ciento) y estudios secundarios (42,2).

Además, el 59 por ciento de los nuevos compradores que ha financiado la adquisición de un inmueble en 2022 con un préstamo hipotecario lo ha hecho con un tipo de interés fijo, mientras que en 2021 este tipo de hipotecas suponía el 92,6 por ciento.