Yo, el Covid lo he descubierto hace dos días

Así lo confiesa el director del diario La Stampa Massimo Gannini

Uno más infectado, así sin más de repente se vió en urgencias, una persona cercana y conocida que el virus no ha perdonado. En estos últimos días ya son dos las personas conocidas que cuentan cómo este bicho horrible los ha cogido por sorpresa, les veo a los ojos y no me lo acabo de creer pero es real.

La semana pasada, charlando con un profesor de la universidad de Turín, lo mismo. Le pregunté cómo habían vivido la pandemia en esa zona de Italia, su respuesta me dejó helada “yo, que ¿cómo he vivido esta pandemia? en el hospital en cuidados intensivos”. Fue a una reunión de profesores, guardaron la distancia de seguridad, no olvidaron ningún protocolo y allí lo pilló. Regresó a su casa y a las pocas horas empezó a sentirse mal, llamó a sus compañeros con los que había comido y efectivamente, uno de ellos al abandonar el restaurante no se encontraba bien y había ido ya al hospital. Este amigo y compañero suyo no ha podido superar al virus, está muerto. Él ha tenido mayor fortuna a pesar de haberlo pasado muy mal en el hospital, poco a poco se ha ido recuperando, pero lo que ha vivido estos meses dice que es para no recordarlo. Dice que es pasar por un infierno que piensas que no saldrás vivo.

Massimo Giannini cuenta que el sábado pasado después de tener tos, dolor de garganta y dolores en el tórax, terminó en urgencias el domingo. El test le dio positivo y el tac de los pulmones salió perfecto. Le recomendaron quedarse en cuarentena dos semanas en casa manteniendo una terapia para recuperarse, y lo ha querido contar porque hay que contarlo.

Subraya que han realizado en la redacción de su periódico todo tipo de protocolos de seguridad, como se hacen seguramente en los lugares de trabajo, pero que a pesar de que él sabe que realmente su salud sólo le interesa a sus familiares y a sus amigos, no puede obviar el sentido de informar, porque la información “Non va mai in malatia” (no se enferma nunca") y su segundo punto se refiere a la convivencia civil. “En las once horas que he estado en el Policlínico Gemelli, he visto a muchas personas recuperarse, pero otras tantas gritar y llorar de dolor

Cuando empezó la pandemia, sólo sabíamos de casos lejanos a nosotros. Conforme han ido pasando los meses, más personas conocidas caen. Como lo comentó el padre Monseñor Giulio Delavitte, Secretario General de la Diócesis de Bérgamo en la entrevista que concedió a La Razón al inicio de la pandemia “nuestro mayor error ha sido infravalorar al virus