Teatro

Almagro, máscaras contra mascarillas

El festival de teatro confirma sus fechas veraniegas: del 14 al 26 de julio, la mitad de lo habitual y con solo 20 compañías, pero todo «un triunfo» para Ignacio García, su director

El pasado Festival de Almagro programó esta pieza de Alberto Iglesias, «El hermano de Sancho»
El pasado Festival de Almagro programó esta pieza de Alberto Iglesias, «El hermano de Sancho»Festival de AlmagroFestival de Almagro

Cada día se ve más cerca el horizonte de los escenarios. Ya casi se toca. Durante las últimas semanas, los programadores de los festivales de verano se han hartado a decir que estas citas son los «laboratorios ideales para la vuelta del teatro». Mucha diversidad de espacios y mucho aire libre eran sus bazas y parece que Sanidad, los diferentes patronatos y el siempre caprichoso covid les van dando la razón. Con Olite, Ribadavia y Olmedo cerca de lograr la aprobación definitiva (Mérida, en principio, confirmará el viernes), ayer era el turno del Festival de Almagro. Tras la reunión con el Patronato, un Ignacio García feliz daba la «alegre» noticia. Parecía un secreto a voces, pero el director confirmaba que no siempre estuvo tan claro. De hecho, el proyecto presentado fue la «versión número 17», reconocía: «Este año va a ser un festival de supervivencia porque hemos tenido semanas en las que los datos nos ponían muy difícil pensar en el teatro y creer que esto se podía celebrar». Aun así, el trabajo ha salido adelante y García ya celebra como «un triunfo» el mero hecho de tener el «ok» para la apertura del 14 al 26 de julio (la mitad que de costumbre).

Sabe de sobra que, al menos este año, no va a ser como antes, como está pasando con todo, pero reconoce que dentro de las posibilidades han logrado «una programación con todas las esencias», aunque sea «más tarde y más breve». Casi a modo de menú degustación de aquellos atracones de teatro de la vieja normalidad, esta edición, la 43ª, contará con apenas veinte compañías. Muy lejos de las cerca de noventa que se han llegado a proyectar o de las «setenta o cuarenta, dependiendo de la situación», que el director aseguraba tener en mente hace un mes cuando hablaba con este periódico. Pero lo dicho, el «triunfo» es abrir y llenar escenarios y patios (dentro de las posibilidades). No se pondrán a la venta ni el 50% de las localidades de otros años y, de los catorce escenarios disponibles, solo se utilizarán cuatro: el Corral de Comedias, buque insignia de la cita teatral manchega; el Teatro Adolfo Marsillach, antiguo Hospital de San Juan y sede veraniega de la Compañía Nacional de Teatro Clásico; la Antigua Universidad Renacentista de Almagro, aun siendo un espacio cerrado; y el Palacio de los Oviedo, antiguo cine de verano.

Con la cartelera cerrada, pero a la espera de que se desvele el 10 de junio, García aseguró ayer a través de la «cam» que el festival será «eminentemente nacional». Una programación «ambiciosa» en la que «han primado las medidas sanitarias» y en la que se ha evitado el bullicio habitual. Ya no se celebrarán cuatro espectáculos a la vez, lo que acumulaba a las gentes por las calles de la villa, sino que «se escalonarán para que no haya ningún descontrol. Nos va a tocar vivirlo de una manera tranquila». Además, con la pandemia paralizando cualquier intercambio entre Suramérica y la Península, la cita pierde a su país invitado, Chile, y apuesta por Valencia como comunidad referente, pero «seguimos con la vocación americanista para el futuro». Aunque «se está viendo cómo lograr alguna interacción online».

Respecto a las medidas sanitarias, el Festival de Almagro no quiere adelantar un protocolo que todavía no se conoce. Para entonces, Ciudad Real debería estar en la «nueva normalidad», pero ya se sabe que es la pandemia la que marca los ritmos. Mientras, el Ministerio de Cultura está elaborando un protocolo que deberá lograr el visto bueno de Trabajo y Sanidad y que servirá de referencia desde la fase 3 a la autoridad competente de la autonomía. García, cuenta, trabaja en un puzle en el que aprovechar el espacio al máximo y en el que no entendería que los actores deban guardar las distancias («si los futbolistas se pueden juntar...»). Lo que haga falta por, asegura el director, anunciar al final del festival una sola cosa: «Que hemos podido disfrutar sin problemas».

Avalancha escénica: Olite, Ribadavia, Canal, Arriaga...

Con los festivales de Olmedo (Valladolid), Ribadavia (Orense) y Olite (Navarra) a punto de caramelo, ayer se desató la avalancha teatral: al mediodía Almagro daba el «ok» a su festival, y, a continuación, los Teatros del Canal, dependientes de la Comunidad de Madrid, anunciaban su vuelta para el 17 de junio con «Madrid en Danza». Más tarde, era el Arriaga del Bilbao el que daba la misma fecha para su regreso y aseguraba que ofrecerá una nueva programación de 19 espectáculos hasta el 23 de julio. A lo que sumamos «La traviata» del Real del 1 de julio.