Verdi trae a Madrid al Ku Klux Klan

Este viernes arranca la temporada del Teatro Real con una representación de «Un ballo in maschera» ubicada en la Guerra de Secesión, durante los años de la abolición de la esclavitud

El Teatro Real abre temporada con el Verdi de «Un ballo in maschera», que trae consigo una escenografía ubicada en la Guerra de Secesión norteamericana, en aquellos años de la abolición de la esclavitud que estuvieron impregnados por batallas bélicas y políticas y acabó acarreando hasta un magnicidio. Los Estados Unidos de hoy viven en lo racial un nuevo siglo XIX que no para de dar infaustas noticias y el coliseo madrileño ha apostado por un montaje bravo, de vibrante modernidad y una impactante vistosidad, para esta partitura del italiano, quizá porque los grandes clásicos, los de la música, la literatura o el cine, es lo que tienen, que se amoldan a distintos contextos y momentos históricos sin que merme su calidad ni su mensaje ni tampoco la oportunidad, como es este caso, de acometer una representación. Tendremos así, acompañando a la orquesta y el reparto, banderas con barras y estrellas, cruces ardiendo y intérpretes caracterizados como miembros del Ku Klux Klan, que son un reflejo de los anhelos truncados de una nación que aspiró a alcanzar los ideales más altos. Con un aforo al 65 por ciento (alrededor de 1.200 butacas), a pesar de que las recomendaciones sanitarias permiten una ocupación del 75 por ciento, respetando las medidas previstas por sanidad para frenar la Covid-19 y con una prudencial distancia entre los cantantes, el Real acomete su nueva temporada con optimismo. Y lo hace con el mismo músico con el que termino, con Verdi, que fue de una tremenda popularidad en su época y lo sigue siendo hoy. En Julio, «La Traviata» a través de sus 27 representaciones vendió 22.000 entradas y supuso una recaudación de alrededor de dos millones de euros. El viernes, este compositor tendrá una nueva ocasión para demostrar su tirón. Y, de momento, todo apunta bien ya que para la inauguración contará con la asistencia de los Reyes y acudirán ministros del Gobierno, un espaldarazo de las instituciones a la cultura. Pero antes, hoy miércoles, El Real ofrecerá por primera vez un «preestreno». Una función dedicada únicamente al público más joven, que, debido a unas entradas con el precio reducido (entre 14 y 35 euros), podrán acceder a la representación y serán los primeros en disfrutar de esta nueva apuesta. Una iniciativa presente en otros foros y que ahora llega aquí para promover nuevas aficiones. No es el único acto meditado en este sentido y este viernes también se colocarán pantallas gigantes en la Plaza de Oriente y la Plaza de Isabel (que tendrán limitado el aforo) para que la gente pueda tomar el pulso de nuevo a Verdi y Verdi, a la calle. Como era antes.