Crítica de “Sala de Juzgado 3H”: Las lágrimas de una abogada ★★★★✩

Director: Antonio Méndez Esparza. Productores: Pedro Hernández, Álvaro Portanet y Amadeo Hernández. España-USA, 2020. Duración: 115 min. Documental.

No existe trampa ni cartón en el documental dirigido por Méndez Esparza. Solo una idea arriesgada, una cámara fija, un puñado de juicios, llantos, menores, gente tatuada. Un juez que a veces parece de broma, pero no. El Tribunal de Familia Unificado de Tallahasee (Florida) está especializado en casos en los que hay niños implicados. Es una corte única en EE.UU que se ocupa de asuntos relativos a padres e hijos. A casos de maltrato, abusos, negligencia, abandono. Hay padres que renuncian a la patria potestad, hay padres que lloran cuando se la retiran y que seguro no tienen un dólar en el bolsillo. Hay adultos que han tomado muchas drogas, que se arrepienten. Pero, sobre todo, hay críos que se comportan como tales, como la niñita que juega mientras dicen que una prueba de ADN dirá de quién eres. Un excelente, radical filme que hurga en la herida de las diferencias sociales en EE. UU y que bien vale una Concha de Oro en este San Sebastián, o dos.

Lo mejor: La propia idea en sí de este excelente documental y su radical manera de narrarlo

Lo peor: Quizá haya quien se asuste al conocer su duración, pero no le sobra un solo plano