Madrid

El Gobierno central ha sacado matrícula de honor en incompetencia

En la excelente entrevista (por la entrevistadora, claro) que Carmen Morodo le hizo a Revilla (presidente de Cantabria) en LA RAZÓN, se deslizó una frase cuya manipulación semántica me tiene hasta la coronilla: «La desescalada no se puede dirigir desde Madrid». Antes era Castilla la Vieja la que oprimía, decidía, y se aprovechaba del resto de las regiones de España. Ahora es «Madriz» o «Madrit», según la procedencia «diatópica» de quienes lo pronuncian. Y todos los «tontos de capirote» (en feliz descubrimiento de Delibes) repiten el mantra como si de una verdad irrefutable se tratara: entre los del capirote, ya podrán los lectores imaginar quiénes están a la cabeza de este ejército que desconoce la Historia de España, la Geografía y otros conceptos básicos para poder hacer críticas solventes. Pues, bien, señor Revilla y demás tropa: lo que no se podrá es dirigir la desescalada desde el Gobierno central, entre otras cosas porque llevan sacando matrícula de honor en incompetencia, en improvisación y en manipulación torticera.

Madrid, con la presidenta y el alcalde a la cabeza, ha demostrado ir por delante de estos nefastos políticos que pueblan el Consejo de ministros. La incoherencia la demostró hace años Alberto Garzón criticando a Coca Cola y bebiéndoselas de dos en dos. Ahora, es el inefable, incompetente y faltón (para cuándo la multa por saltarse la cuarentena) Iglesias a quien pillan con una chaqueta de Zara, aunque la talla no la domina. Dejen de hablar de Madrid, por favor, como identificación con el Gobierno Central, el más incompetente de la historia de estos últimos 45 años de democracia. Madrid no es una comunidad excluyente. Se han cometido errores, sí, pero no mayores que los perpetrados por quienes gobiernan España y tienen sobre sus espaldas cifras escalofriantes. Más confrontación y menos enfrentamiento.