Cine

Álex Montoya: «En “Lucas”, quería poner a prueba la capacidad de empatía de los espectadores»

El director retoma un galardonado cortometraje para convertirlo en “Lucas”, una turbia fábula sobre las apariencias y la vulnerabilidad de los más jóvenes ante la desesperación coyuntural

El director Álex Montoya, que esta semana estrena "Lucas" tras arrasar en la sección ZonaZine del Festival de Málaga
El director Álex Montoya, que esta semana estrena "Lucas" tras arrasar en la sección ZonaZine del Festival de MálagaBEGIN AGAIN FILMS

Si tuviera que comparar su segundo largometraje con algún filme de relevancia, aunque su interlocutor le pida que deje la humildad de lado, el director Álex Montoya elegiría la turbia y nerviosa “Fish Tank”, de Andrea Arnold. Después de triunfar con el premio del jurado y el de mejor interpretación masculina en la sección ZonaZine del pasado Festival de Málaga, el realizador estrena esta semana “Lucas”, una especie de “American Beauty” a la valenciana en la que no se trata tanto de observar la belleza como de aprovecharse del final de la inocencia.

El buen pulso de Montoya tras la cámara, y el desempeño de un joven pero experimentado Jorge Motos como protagonista, nos devuelven una película que no tiene miedo a bailar entre los grises, a esconder sus cartas hasta el momento preciso y, en definitiva, a quitarle carga moral a su metraje para que sea el propio espectador el que, con la información justa, pueda decidir si la catarsis es bidireccional. “Lucas”, adaptada desde un cortometraje multipremiado hace casi una década, es también otro de esos pequeños milagros del cine patrio que, sin el cuchillo entre los dientes, sería imposible sacar adelante. Del mismo modo, se hace complicado hablar de la película sin entrar en el barro de lo argumental y los “spoilers”, pero sepan quienes busquen fresco refugio en las salas, que la película les invitará a una conversación con su acompañante.

En "Lucas" y a las órdenes de Álex Montoya, Jorge Motos interpreta a un huérfano con problemas económicos
En "Lucas" y a las órdenes de Álex Montoya, Jorge Motos interpreta a un huérfano con problemas económicos FOTO: BEGIN AGAIN FILMS

-¿Cómo se tomaron usted y el equipo el triunfo en el palmarés del Festival de Málaga?

-Fue genial y muy emocionante, porque nos avisaron con un margen relativamente corto de los premios. Creo que fue la noche o la tarde anterior. Y, claro, nosotros ya pensábamos que no teníamos nada. Nos dio un subidón enorme, y más sabiendo que la película tenía su estreno apenas un par de semanas después del festival. Es un empujón muy importante de cara a la visibilidad.

-¿Le gusta leer lo que se publica de su trabajo, las críticas y los análisis?

-Me encanta y lo leo todo. Además, yo mismo formo parte de la promoción de la película, entonces sería absurdo quedarme al margen. También creo que, al no contar con muchos rostros conocidos, la película quizá no generó un ruido inicial tan grande. Tengo mucha curiosidad por ver cómo reacciona la crítica especializada.

-La idea de la película nace después de un cortometraje homónimo. ¿Cómo de difícil ha sido levantarla?

-En mi cabeza había dos formas de levantar la película. O con un presupuesto razonable de un millón o dos, o con lo que hemos tenido al final, que no llega al medio millón. Lanzarse a hacerla tuvo mucho de kamikaze, diría. El proceso ha sido muy duro, muy largo y muy laborioso, pero el resultado creo que ha merecido la pena.

-¿Cómo le afectó la pandemia al proyecto?

-Nosotros tuvimos mucha suerte, porque la película nos pilló en plena postproducción y la pude hacer yo, en mi casa y con mis medios. Y lo mismo respecto al sonido, que lo hizo el responsable del equipo en su casa. Entonces ha sido un proceso muy largo. La película, además, se rodó con una versión en valenciano y al final lo que tenemos son dos películas. No quiero imaginar qué hubiera ocurrido con la película en mitad de la pandemia.

-Cuando volvamos a la normalidad, ¿perderemos del todo la clase media en el cine español?

-Yo creo que no. Pero hay que encontrar nuevas vías de financiación o, al menos, mejorar las existentes. Si queremos mantener una clase media o de autor, aunque yo creo que la mía no lo es tanto, habrá que buscar nuevos métodos. La mayor parte del dinero ahora mismo proviene de cadenas generalistas que, en realidad, buscan productos más comerciales. Ahí está el Estado y ahí está TVE, pero posiblemente eso no de para competir en Cannes, por ejemplo.

"Lucas" se estrena este viernes 25 de junio en salas
"Lucas" se estrena este viernes 25 de junio en salas FOTO: BEGIN AGAIN FILMS

-Su película juega en los grises, o quizá en ese “mostrar más que juzgar”, para que el espectador saque sus propias conclusiones. ¿Cómo ha dado un solo tono a la película? ¿Cómo la ha homogeneizado?

-Creo que tiene mucho que ver con el guion, pero también con el montaje. Y también con probar cómo acaba funcionando todo en pantalla. En el guion tú puedes tener una idea de dónde se sitúan las expectativas del espectador, pero hasta que no lo ves es imposible hacerse a la idea. En esta película hubo mucho de afinamiento en montaje.

-¿Cómo casa la pulsión comercial de la película con su tema, con esa turbiedad “á-la-American Beauty”?

-Lo hemos visto muchas veces, empezando por “Breaking Bad”, que no deja de ser la historia de un señor que se dedica a fabricar metanfetamina. O “Los Soprano”. Básicamente, lo que uno intenta es que el espectador comprenda por qué los personajes hacen las cosas. No sé si llamarlo empatía, pero sí seguir con él sus acciones y entender, al menos, sus motivaciones. Roger Ebert, el famoso crítico de cine, decía que “el cine es una máquina de empatía” y en esta película lo hemos llevado un poquito al límite.

-¿Cómo fue el trabajo con Jorge Motos? Desde el principio entendemos que es un cordero al que está a punto de pillar el lobo...

-Él fue muy intuitivo desde el principio. Buscábamos alguien que pudiera aparentar los 15 o 16 años que tiene el personaje, pero que tuviera ya cierta experiencia. Jorge, que tenía 19 en el momento de rodar, no solo tenía experiencia sino mucho talento. Sabía cómo leer el guion y cómo dar con el personaje. Con él, lo más complicado quizá fue trabajar la cojera de su personaje. Es un introvertido proactivo, y creo, muy divertido de interpretar.