Literatura

«Almas brujas», una mirada femenina al lado oscuro

Helena Cosano, durante la presentación
Helena Cosano, durante la presentación

Un emocionante viaje en el que sus 22 relatos conforman otras tantas escalas a lo más profundo del alma. Esta es la aventura que plantea Helena Cosano en «Almas brujas» (Pigmalión Edypro). Una obra que, tras su publicación, comparece ahora en su versión ilustrada. La fotógrafa Laura Muñoz Hermida, el dibujante y también fotógrafo Arturo Villarrubia y la pintora energética Francisca Blázquez, responsables de poner en imágenes el universo de Cosano, acompañaron a la autora durante la presentación del libro en la Fundación Universitaria Española.

«Desnuda con brutal sinceridad las obsesiones secretas, los deseos más turbios, los anhelos inconfesables o los sueños de huida», aseguró Cosano sobre «Almas brujas», su cuarta creación. Así, si su obra anterior, «Cándida Diplomática» (Algaida), era «una novela de aventuras y humor, activa, solar y masculina», los cuentos que conforman «Almas brujas» suponen un «viaje hacia el interior, hacia el mundo lunar de las intuiciones, los sentimientos que desafían a la razón, la noche oscura del alma». La autora no tiene reparos en reconocer que se trata de un libro «intensamente femenino», pero no en el sentido de «un rol social ni un género aprendido», sino «como el eterno principio que rige las mareas, los ciclos, el nacimiento y la muerte, la fertilidad y la compasión». Sensaciones como el miedo y la esperanza, la desesperación y la alegría, conviven entre los personajes como si se tratasen de unos protagonistas más.

Durante la presentación, la escritora estuvo arropada por la escritora y música Isabel Camblor; el editor Basilio Rodríguez Cañadas; el periodista, escritor y profesor de la Universidad Carlos III David Felipe Arranz y la escritora Ángeles Castillo Nuñez. Todos ellos intervinieron en un acto que constituyó además un homenaje al arte en todas sus manifestaciones. Así, el actor Daniel Cuadrado dio lectura a «Sueños», uno de los relatos de «Almas brujas», bajo los acordes de guitarra de Isabel Camblor. Y mientras, en una sala contigua, podían admirarse las pinturas de Francisca Blázquez. «El talento artístico, la creatividad, es una. Es realmente lo mismo, aunque elija distintos canales para expresarse», aseguró Cosano.

Guiados por mariposas

Las mariposas son el «leitmotiv» de «Almas brujas». Ya desde la misma portada. Laura Muñoz, autora de la foto principal, cree que la imagen, elegida por Cosano, sabe transmitir la esencia de la obra: la propia autora ataviada con una falda de dúctibles pliegues y que evoca el capullo del que nace la mariposa. Una imagen que simboliza nuestra capacidad para «transformar nuestras vidas en un paraíso, emerger hacia la luz y tomar el camino de la felicidad».

Mientras, Arturo Villarubia destacó el «desafío creativo» que supuso para él ilustrar los relatos. «Ha interpretado mis sueños», dijo la autora. Incluso algunos de los personajes menos agradables que habitan entre las páginas del libro «son tal y como me los imaginaba».

Por último, Francisca Blázquez, autora de la obra «Mariposa de fuego» que ilustra uno de los relatos, confesó que su pintura «pretende reflejar el "alma bruja"que todos llevamos dentro, y por ende, el "alma bruja"de la propia autora».