Cine

El antes y el después del cine español

La modernización del cine español desde la transición no se puede entender sin la intervención de Elías Querejeta. Su muerte hoy deja un vacío imposible de llenar en un sector que el productor vasco revolucionó con una visión muy personal de lo que debía ser el séptimo arte.

Bajo su batuta y la libertad con la que dejó trabajar a los directores, con los que en muchas ocasiones colaboró también como guionista, el cine español logró salir del aislamiento que había sufrido durante la dictadura de Franco y viajar al exterior.

Uno de los directores con los que más trabajó, Carlos Saura, se convirtió en un fijo del Festival de Cannes y sus películas comenzaron a interesar muy pronto como exponente de lo que España podía ofrecer al cine, más allá de la generación de Juan Antonio Bardem o Luis García Berlanga, lo más reconocido fuera de las fronteras españolas entonces.

Querejeta fue el descubridor de talentos como el de Víctor Erice, Manuel Gutiérrez Aragón, Montxo Armendáriz, Jaime Chávarri o su propia hija, Gracia Querejeta, la última cineasta con la que trabajó en "Siete mesas de billar francés", en 2007.

En 2009 dirigió "Cerca de tus ojos", un documental sobre la continua vulneración de los derechos humanos, un cierre perfecto a la carrera de un hombre a quien el cine español debe mucho.

Cuando en 1998 recibió la Medalla de Oro de la Academia de Cine, Querejeta señaló que quizás era pronto para ser honrado con ese reconocimiento, pero el entonces presidente de la institución le contradijo al señalar que el galardón "no sólo llega tarde, muy tarde, sino que además es escaso".

"Pero es lo único que podíamos hacer desde la Academia a un hombre del que ha chupado mucha rueda el cine español, sobre todo en los años difíciles", agregó.

Esa noche recibió un sentido homenaje por varios de los directores cuya carrera había lanzado, como Jaime Chávarri, que le calificó de su "padre cinematográfico". "Juntos trabajamos durante doce años y él solo fue, por lo menos, la mitad del cine español", afirmó convencido.

Mientras que Manuel Gutiérrez Aragón recordó la llegada a Berlín con "Habla mudita", cuando descubrió en el cartel anunciador el nombre de Querejeta en grandes letras y el suyo en letra pequeña: "Entonces -dijo- supe lo que él significaba fuera de España".

Porque la contribución más grande de Querejeta al cine español fue esa salida al exterior.

Con películas como "La caza", "Peppermint frappé", "La prima Angélica", "Cría cuervos"o "Ana y los lobos", de Saura; "El espíritu de la colmena"y "El sur", de Erice; "Habla mudita", de Gutiérrez Aragón; "Pascual Duarte", de Ricardo Franco; "Tasio"y "27 horas", de Montxo Armendáriz o "La dedicatoria", de Jaime Chávarri.

Filmes que sirvieron para demostrar que el cine español tenía mucho que ofrecer y que abrió las puertas a películas más comprometidas, más abiertas, más libres y también más transgresoras.

Fue arriesgado durante toda su vida, con películas que muchos tildaban de locuras, como "El espíritu de la colmena", que algunos pensaban sería el final de su carrera y que sin embargo ganó en 1973 la Concha de Oro de San Sebastián y se convirtió en uno de los filmes que más influencia ha tenido en el cine español posterior.

Toda la filmografía de un cineasta tan poco convencional como Saura está marcada por la colaboración con Querejeta, al igual que la de otros muchos que trabajaron con él o que bebieron de su estilo.

Un estilo en el que primaba un lenguaje cinematográfico nuevo y moderno, que buscaba siempre romper con lo anterior y en el que lo convencional no tenía hueco. Entre los últimos nombres que lanzó, Fernando León de Aranoa, otro rompedor.

"Produzco películas que están al tope con los límites dentro de lo que se puede producir, poniendo en juego para ello todos los resortes mentales y materiales que tengo en mi mano", explicó en una entrevista en la revista Triunfo en 1973.

Y eso fue lo que buscó y por lo que luchó durante sus más de 45 años de carrera y el medio centenar de títulos en los que trabajó.

Una larga carrera que hoy se acaba con un fallecimiento que ha llevado a todos los medios de comunicación audiovisuales a cerrar sus informaciones sobre Querejeta con una preciosa y triste canción que formaba parte de la banda sonora de "Cría cuervos"(1975) con la voz de Jeanette. "¿Por qué te vas?".