El Festival de Cine de Nueva York habla gallego con «Costa da Morte»

El joven realizador Lois Patiño ha llegado con marejada fuerte al Festival de Cine de Nueva York, donde su "Costa da Morte"ha sido proyectada en la sección de "Vistas desde la vanguardia"y ha llevado su mirada poética sobre un lugar "contemplativo y agresivo"como es su Galicia natal.

Premiado en Locarno como el mejor director emergente por este mismo filme, el festival neoyorquino no solo estrena su último filme, sino que también repasa una carrera fundamentada a la percepción del espacio y la naturaleza a través de piezas como "Na vibración", "Montaña en sombra"y varias piezas de las series "Paisaje-Duración"y "Paisaje-Distancia".

Nacido en Vigo en 1983 y formado en el máster de documental y creación, cuna de cineastas como Isaki Lacuesta o Víctor Iriarte, Patiño se dedica a matizar la contemplación con poesía y a "captar la relación del hombre con el espacio natural, una relación física", asegura en una entrevista con Efe.

El hombre explota los recursos de la naturaleza con bateas, percebeiros en una lucha con la roca y las olas, minas. Y la naturaleza se revela en forma de temporales, incendios y nieblas impenetrables que alimentan la leyenda popular.

Y en la Costa da Morte, donde las olas son hermosas y peligrosas, donde el mar devora a los hombres y los hombres intentar dominar al mar, para su cámara en planos fijos que generan el diálogo con el paisaje.

"La película establece estas dos distancias perceptivas: la imagen del hombre alejado en un espacio de inmensidad y el sonido te lleva a un espacio íntimo (...) Se oye la voz pero no saben en algunos momentos de dónde parte el diálogo. Es casi la voz del paisaje contando su propia historia", prosigue.

Arrancando su filme, entre el documental y el relato sutilmente mágico, con un poema en gallego de Castelao que reza "en un entrar del hombre en el paisaje y del paisaje en el hombre se creó la vida eterna de Galicia", "Costa da Morte"se acaba convirtiendo en el eco de otro tiempo que todavía reverbera en esta región.

"Quería también representar un espacio cargado de historia y de cultura y enfrentar factores históricos frente a la leyenda y la cultura popular", asegura, componiendo así ese "imaginario colectivo vinculado a la zona"que acaba siendo "un relato mítico que se construye a partir de retazos y todo el mundo te lo cuenta igual".

Patiño se siente cómodo afiliándose a la tradición de cineastas más experimentales del cine español. "Me interesa un cine que intenta explorar nuevos lenguajes narrativos. Es el que me gusta ver y me gusta hacer. Propuestas que intenten ir un poco más allá de lo conocido", asegura.

Y su lenguaje, esta vez, se acaba convirtiendo en casi una pintura de gran belleza. "Entiendo el paisaje como una imagen en la distancia, un espacio de la naturaleza encuadrado. Está la teoría de que el paisaje como concepto nace a partir de la pintura, que es cuando empezamos a delimitar los márgenes de la naturaleza", concluye.