La niña que quería cazar águilas

Fotograma de «La cazadora del águila»
Fotograma de «La cazadora del águila»

Bella, bellísima película "La cazadora del águila", de Otto Bell. Este autor tiene una carrera detrás de documentalista y la película es prácticamente un documental con una cierta reivindicación de la mujer.

Bella, bellísima película "La cazadora del águila", de Otto Bell. Este autor tiene una carrera detrás de documentalista y la película es prácticamente un documental con una cierta reivindicación de la mujer. En Mongolia, cerca de la frontera china, una tribu nómada educa águilas para cazar zorros, animales de pieles para construir sus abrigos y es una tradición mantenida de padres a hijos. Gran escándalo y todo cambia cuando una niña de 13 años quiere convertirse en cazadora. Todos los años hay un concurso de cazadores con águilas. Todos en contra de la niña que ha decidido participar... Si algún día se estrena y quieren pasar un rato maravilloso, no se la pierdan.

La única pena que da este festival es el poco público que asiste. Por ejemplo, sábado a las 16:30, sesión para público y prensa y solo unos veintitantos espectadores. Y eso se repite en otras películas, quizás sea el viejo dicho de que en las ciudades grandes no funcionan los festivales porque Berlín por motivaciones políticas y es ciudad grande.

En la sección oficial pero fuera de concurso, una película español que ha pasado por festivales españoles y el último Málaga. Se trata de "El jugador de ajedrez", de Luis Oliveros. Es una película con una cierta originalidad y que proporciona un entretenimiento, objetivo prioritario en cine. Se trata del protagonista que en 1934 gana el campeonato de España de ajedrez y conoce a una periodista francesa de la que se enamora y se van a vivir a París. Estalla la guerra, lo denuncian falsamente por espía y a la cárcel. Pero allí está un coronel de las SS al mando. Es un hombre amargado, herido de guerra, cambiante de opinión y al enterarse de las habilidades del prisionero, jugará al ajedrez con él. Película bien construida, bien vestida y que es agradable de ver.

Es curiosa la cantidad de películas que existen de temática nazi y sobre la II guerra mundial. Aquí no podían faltar "La casa de la esperanza"dirigida por la neozelandesa Niki Caro. La única originalidad porque se trata de una historia centrada en el ghetto de Varsovia y en el exterior un zoológico. Por un lado, el amor a los animales y la encargada que quiere salvarlos; por otro, su marido, salvar judíos. Película rutinaria, sin sorpresas y lo peor es que al final haya un rótulo que explica la cantidad de gente que salvaron. Que repartan un folleto y no hagan la película.

En una sección llamada Imprescindibles Bertrand Tavernier cuenta las películas de su vida, "Las películas de mi vida". Film correcto de montaje del cine de antes de la guerra y de después, sobre Jean Gabin, Jean Renoir, etc.... Demasiado francés y 190 minutos.