Mario Camus: «Gil Parrondo era un prodigio antes casi de que hubiera cine»

Fotografía de archivo del 28/11/2009 del director artístico Manuel Gil Parrondo y Rico, ganador de dos Óscar por su trabajo en "Patton"(1970) y "Nicolas y Alejandra"(1971) y conocido por participar en películas como "El Cid"o "Doctor Zhivago", que ha fallecido hoy en Madrid a los 95 años.
Fotografía de archivo del 28/11/2009 del director artístico Manuel Gil Parrondo y Rico, ganador de dos Óscar por su trabajo en "Patton"(1970) y "Nicolas y Alejandra"(1971) y conocido por participar en películas como "El Cid"o "Doctor Zhivago", que ha fallecido hoy en Madrid a los 95 años.

El director artístico ganador de dos Oscar Manuel Gil Parrondo y Rico, fallecido hoy en Madrid a los 95 años, era "un prodigio antes casi de que existiera el cine", ha dicho en declaraciones a Efe el director Mario Camus, que trabajó con él en varias títulos.

El director artístico ganador de dos Oscar Manuel Gil Parrondo y Rico, fallecido hoy en Madrid a los 95 años, era "un prodigio antes casi de que existiera el cine", ha dicho en declaraciones a Efe el director Mario Camus, que trabajó con él en varias títulos.

Camus (Santander, 1935), que hizo con él en producciones para televisión como "Los desastres de la guerra", se ha "impresionado mucho"con la noticia aunque ya hacía tiempo que sabía que estaba "algo delicado".

"No se puede decir nada malo. Trabajaba ya con los mejores antes de que nosotros naciéramos. Era un personaje fuera del común, afable, divertido, simpático, un pozo de sabiduría porque había hecho lo mejor con los mejores", explica Camus.

Su curiosidad por todo, dice, hacía que siempre tuviera "ideas distintas y diferentes"a lo que uno veía: "era un hombre con un oficio de décadas, primero ayudante de los mejores, como de Sigfrido Burgmann, y luego, él mismo, director".

"Era un dibujante soberbio, un director de arte único y fantástico. Iba con el director a buscar las localizaciones, arreglaba los sitios, los enriquecía... Todo el mundo respetaba su criterio y tenía mucha libertad porque sabía más que ninguno", añade.

Efe