Zipi y Zape , en carne y hueso

¿Qué peor castigo para dos niños que pasar un verano sin jugar? Probablemente ninguno. Si, además, los niños son los hermanos Zipi y Zape, un verdadero sufrimiento. A pesar de una perspectiva así, internados en un colegio donde los juegos están prohibidos, los mellizos vivirán la aventura más emocionante de sus vidas gracias al Club de la Canica y un misterioso secreto que descubren. He aquí la premisa de la primera adaptación cinematográfica de los dos personajes míticos de Escobar. El productor, Fernando Bovaira, entendía esta adaptación sólo de dos formas: «Podíamos hacer una comedia costumbrista que reflejara el mundo de Escobar en sus tiras cómicas, o hacer una gran película de aventuras para toda la familia con elementos de acción y comedia que respetara la esencia de los cómics. Y nos decidimos por la segunda», asegura.

Para ello, Bovaira propuso el proyecto a Oskar Santos (al que ya le había producido «El mal ajeno»): «Me identificaba con el espíritu rebelde y canalla de estos niños. Y, sobre todo, con el juego como tema principal de la historia. No es una mirada nostálgica, es una mirada lúdica. El juego es un derecho fundamental de la infancia», explica el director, que tuvo en «ET», «Los Goonies», «Regreso al futuro» e «Indiana Jones», sus referentes para esta película. La cinta, efectivamente, cuenta una historia que no existe en los tebeos de Escobar, que planteaba las peripecias de los hermanos en historietas cortas. Para Paco Ramos, otro de los productores, sin embargo, «es fiel en espíritu, pero evidentemente los niños de hoy tienen universos completamente distintos, por lo que hemos actualizado y modernizado a los personajes. Eso sí, con el espíritu travieso, indagador, rebelde de Zipi y Zape intacto», explica.

El mejor verano de su vida

Para encarnar un elenco mayoritariamente infantil recorrieron numerosos colegios: «Desplegamos un amplio dispositivo de casting por colegios de varias ciudades de España. De todos los protagonistas infantiles, sólo dos tenían experiencia previa en el cine, Claudia Vega, que protagonizó "Eva"y Marcos Ruiz que había trabajado en "Primos". Todos los demás son caras nuevas», explica Fernando Bovaira. Y, por lo que cuenta el director, consiguió que para ellos fuera algo más que un rodaje: «Me alegra saber que un año después, cuando los veo, me cuentan que lo recuerdan como el mejor verano de su vida», termina.