Cuando una estampa religiosa vale más que mil palabras

El profesor Fernández Gracia realiza un exhaustivo y detallado estudio sobre el grabado devocional en Navarra durante el barroco en una nueva monografía.

El profesor Fernández Gracia realiza un exhaustivo y detallado estudio sobre el grabado devocional en Navarra durante el barroco en una nueva monografía.

Un trabajo de años, exhaustivo y riguroso que arroja luz sobre la estampa devocional en Navarra escrito por el profesor de la Universidad de Navarra Ricardo Fernández Gracia y editado por la Fundación Ramón Areces. En el libro se recoge que desde el siglo XV al XIX las estampas han sido el medio de difusión más importante tanto de imágenes como de ideas. Su característica más singular es su multiplicidad, ya que no existe un único ejemplar, sino que se realizan numerosas reproducciones idénticas a partir de una lámina o plancha de cobre grabada que, aplicado a las de contenido religioso, son conocidas como estampas devocionales, y nos dará la medida de la importante función que desempeñaron en la formación de las mentalidades de la época.

Académico reconocido

En esta monografía se han documentado 130 estampas realizadas por plateros pamploneses o por auténticos grabadores foráneos de Madrid, Zaragoza, Roma y Valencia. Los encargos, desde santuarios de tanta significación como Ujué, Aralar, Roncesvalles y San Gregorio Ostiense se encaminaron a la difusión del culto a las imágenes titulares de los mismos. Fernández Gracia deja fe de que una de las dificultades de este estudio ha sido la localización de las piezas: «Cuando se estudian libros, retablos, campanas, etc., se sabe perfectamente dónde se pueden encontrar esos bienes culturales, pero en el caso de la estampa devocional, ninguna institución pública ni religiosa cuenta con una mínima colección o fondos para tal fin. La misma Biblioteca Nacional, en su sección de estampas, no atesora más de media docena de piezas navarras».

En palabras de Juan Carrete Parrondo, especialista en arte gráfico, el trabajo de Fernández Gracia «nos ofrece una clase magistral sobre la intrahistoria de las estampas, pues ha acudido a las fuentes documentales, es decir, a los archivos, tanto al General de Navarra, como a otros municipales, notariales, diocesanos, parroquiales, conventuales, monásticos o de cofradías y santuarios, que es donde se encuentra la valiosa documentación para reconstruir la historia de las estampas de devoción», al tiempo que señala que uno de los primeros trabajos de Fernández Gracia, «La estampa devocional en Navarra» (1996), fue escrito hace más de veinte años. Desde entonces el profesor no ha dejado de investigar ni de acudir a las fuentes para completar un estudio tan riguroso como exhaustivo. Su trabajo va más allá de la mera catalogación, ya que ahonda en la intrahistoria de las estampas, desde sus autor hasta los distribuidores y sus precios.

Entre los muchos grabadores de talla dulce que aparecen en el estudio se encuentran algunos de los más reputados de Navarra, Madrid, Aragón, Valencia, París y Roma, entre ellos, Juan Francisco Leonardo, Nicolás Pinson, José Dordal, Gregorio Fosman y Medina, Matías de Irala, José Giraldo y Manuel Albuerne, entre otros, lo que da la medida, como señala Carrete, de la efervescente producción de Navarra en este ámbito.

Ejemplares únicos

De la mayor parte de las estampas devocionales se conocen ejemplares de distintas tiradas, aunque en algunos casos tan solo se ha localizado un ejemplar único. No es extraño pensar que cofradías, ayuntamientos, parroquias, gremios, comerciantes y personas particulares de distinta condición social, conscientes de su significado y proyección, encargaran planchas para estampar en sedas de colores, tafetanes y diversos tipos de papel. Su uso y función fueron múltiples, ya que sirvieron de auténticos talismanes para postular en España y América, agradecer dádivas, extender devociones, servir de modelo a trampantojos pintados e ilustrar impresos como patentes, hojas de indulgencias y delicadas tesis de grados.

Fernández Gracia es profesor titular de Historia del Arte en la Universidad de Navarra y académico correspondiente de la Real Academia de la Historia. Ha sido director del departamento de Arte y actualmente es director de la Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro de la citada Universidad. Entre 1999 y 2015 fue miembro del Consejo Navarro de Cultura y formó parte de la Comisión Nacional del V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa. Su investigación se centra, fundamentalmente, en tres áreas: iconografía, promoción de las artes y patrimonio histórico-artístico navarro. En 2013 fue condecorado con la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio.