Literatura

David Hernández de la Fuente: «Los dioses paganos no han muerto del todo»

Escritor y profesor de la UNED, vuelve a la mitología griega, su especialidad, de la mano de Orfeo, el héroe que descendió a los infiernos en busca de su mujer, Eurídice

Escritor y profesor de la UNED, vuelve a la mitología griega, su especialidad, de la mano de Orfeo, el héroe que descendió a los infiernos en busca de su mujer, Eurídice

Orfeo venció con su lira los peligros del infierno y enterneció incluso a Hades y a Perséfone, reyes del mundo de los muertos, para recuperar a su mujer. Un músico y poeta que protegió a los Argonautas del canto traicionero de la sirenas y que hoy sigue inspirando nuevas creaciones artísticas. Las películas de Jean Cocteau y David Lynch son ejemplos de su influencia continua en la actualidad. Para demostrar que los héroes clásicos están más vivos que nunca, los profesores David Hernández de la Fuente y Fernando Broncano han editado una recopilación de ensayos dedicados a Orfeo y a sus múltiples interpretaciones e influencias.

–Este libro es el tercero de una serie dedicada a la mitología griega. El primero fue «De Galatea a Barbie» (Lengua de Trapo, 2010), luego «De Prometeo a Frankenstein» (2012) y ahora «De Orfeo a David Lynch». ¿Por qué tanto énfasis en los mitos antiguos?

–La iniciativa surgió junto a mi colega Fernando, que es catedrático de Filosofía de la Universidad Carlos III, y la idea era reivindicar hoy el pensamiento mítico y los mitos clásicos, que siguen más vivos que nunca. Nos han querido vender que la historia de la civilización es un paso del mito al logos, del pensamiento mítico al racional. Pero el pensamiento mítico está muy vivo, sobre todo en la literatura y en las artes, también en la psicología y la antropología. Estos personajes antiguos siguen estando de actualidad porque aún dicen verdades eternas sobre el ser humano, sobre sus pasiones, sus problemas, sus locuras. Creo que la mitología clásica es la parte de la antigüedad que nos llega con más fuerza porque está todavía por todas partes: cuando uno está en cualquier capital europea es difícil dejar de observar a los dioses griegos, a los héroes, en monumentos y piezas artísticas. Seguimos viendo cine basado en mitos clásicos y lo mismo ocurre con el teatro, las novelas, el arte, que están fuertemente influidos por los dioses paganos que nunca han muerto del todo.

–¿Cómo surgieron estos libros y qué cuentan?

––La idea era hacer unos seminarios para invitar a ponentes de todas las disciplinas –poetas, abogados, sociólogos, científicos– para que dieran su punto de vista acerca de por qué el mito sigue siendo tan inspirador. El primer ciclo, sobre Galatea, giró en torno a la idea de la construcción femenina. En mitología, la mujer siempre es una construcción del hombre (pienso en Pandora, en Eva). En el segundo libro colectivo, «De Prometeo a Frankenstein», tratamos el mito de la creación de vida artificial (autómatas, robots, etc.), cómo el hombre quiere, mediante el progreso y la ciencia, crear vida y parecerse a un dios. Después recopilamos las ponencias y textos fruto de los seminarios en estos tres libros.

–Cuente quién es Orfeo y por qué interesa.

–Es uno de los mitos favoritos de la Modernidad. Orfeo es el héroe poético por excelencia y el viajero del más allá, que busca rescatar del infierno el alma de Eurídice. Se toca la idea del amor que salva de la muerte (pero que luego fracasa) y se hacen comparaciones interesantes con Apolo, Dioniso o Cristo. Orfeo muere despedazado como el propio creador, desde la perspectiva romántica o la de Blanchot, que no sabe cómo culminar su obra. Este personaje ha tenido una historia increíble de recepción en el teatro, la ópera y las artes plásticas. También dedicamos un capítulo muy interesante a su influencia en el cine y a David Lynch, para muchos el cineasta órfico por excelencia.

–¿Cuáles son los mitos de mayor influencia en la actualidad?

–Diría que los que han llegado al mundo moderno son dos héroes y un dios. Los héroes son Ulises y Orfeo; el primero representa la vuelta al hogar y el segundo, el paso al mundo de los muertos. El otro es Dioniso, el dios del éxtasis.

–Es el segundo libro en el que participa sobre este héroe antiguo...

–Sí, hace poco publiqué «El mito de Orfeo. Estudio y tradición poética» (FCE, 2015). Lo hice a medias con Carlos García Gual, un gran maestro y experto en mitos, e incluye una antología de textos de todas las épocas, desde Grecia hasta hoy, para mostrar las transformaciones del mito de Orfeo y cómo ha pasado por los distintos autores y géneros literarios, sobre todo en la poesía y la ópera. Luego hay un epílogo de Jordi Balló y Xavier Pérez sobre el mito en el cine. Es como un manual básico sobre Orfeo que me enorgullece haber publicado. Este segundo libro es una obra colectiva, con quince intervenciones desde diversas perspectivas personales y modernas.

–Entre esas intervenciones, además de ensayo, hay ficción.

–Quisimos superar la rigidez académica. Sabemos que mucha gente ante una obra así piensa: «Buff, qué pereza, otro libro académico». Los que lo editamos somos profesores, pero estamos hartos de que la universidad esté a veces tan lejos de la gente. El estudio de la literatura clásica, de los mitos y su supervivencia, es muy atractivo, por eso hay que acercarlo a todos los públicos. No puedes trabajar sólo para cuatro eruditos porque eso, ¿qué utilidad tiene? Creemos en la idea de hacer buena divulgación, en llevar los textos universitarios a la sociedad en general y en juntarnos con personas que hagan cosas interesantes también desde el punto de vista de la creación. Es interesante unir ficción y ensayo porque las fronteras entre ambos a veces están muy diluidas, sobre todo en los mitos clásicos. Escribir sobre los mitos es casi contarlos de nuevo, así que invitar a poetas y escritores a participar en este libro surgió de manera natural.

–También escribe ficción, ¿su obra se ve muy influida por los mitos que estudia?

–No soy el más apropiado para analizarme a mí mismo, pero seguro que existen muchos mitos escondidos en mi ficción. Ahora estoy preparando dos novelas, que no son históricas, sino contemporáneas, pero que tienen de trasfondo personajes de los mitos. No puedes evitar, al leer tantas historias sobre los antiguos, que te influyan en tus propios personajes, porque el interés del mito para los creadores actuales es que sigue hablándonos de lo permanente en el hombre. El mito está lleno también de elementos en común con la narrativa popular y con el folclore y, claro, hay muchos esquemas que, al escribir ficción, se insertan en tu creación.

–Si tuviese que elegir un solo héroe de la mitología griega, ¿cuál elegiría?

–He hablado de Ulises, Orfeo y Dioniso como los más populares en lo moderno (también está Edipo). Pero si tuviera que elegir sólo uno, sería Dioniso, porque es el dios que pone en contacto a los seres humanos con el mundo de lo divino, el que mejor ha sabido explicar al hombre en la modernidad. Dioniso también tiene mucha relación con Orfeo, una especie de poeta mágico que transita entre el mundo de Apolo y el de Dioniso: es hijo del primero, aunque muere despedazado por las mujeres de los ritos dionisíacos. Canta con la lira, pero su secreto son los misterios que trae del mundo de los muertos, como Dioniso, que es capaz de pasar de un lado al otro, de conocer los secretos de la muerte y la resurrección y transmitirlos a los mortales.