Cine

Del primer orgasmo femenino a la visita de Goebbels:

La 76º edición arranca también con polémica: la presidenta del jurado se niega a ir a la gala de presentación del filme de Roman Polanski

Un desnudo del filme "Ecstasy", de 1934
Un desnudo del filme "Ecstasy", de 1934

La 76º edición arranca también con polémica: la presidenta del jurado se niega a ir a la gala de presentación del filme de Roman Polanski

La nueva edición, que hace la número 76, del Festival de Cine de Venecia, ha arrancado con dos polémicas: una de las pasado y otra de rabiosa actualidad. Esta última llega al calor del MeToo, con un nombre en la diana: Roman Polanski. La presidenta del jurado, Lucrecia Martel, ha decidido no asistir a la gala de proyección del filme de Roman Polanski “J'accusse: el oficial y el espía”, en solidaridad con las víctimas de abusos sexuales.

“No voy a asistir a la gala de Polanski porque represento a muchas mujeres que estamos luchando en Argentina por cuestiones como ésta, no deseo ponerme de pie y aplaudir”, añadió Martel. Como es conocido, Polanski fue acusado de violación en los años 70, por lo que no puede regresar a Estados Unidos.

Hasta aquí la polémica del presente. Pero es que esta edición del Festival ha presentado una copia restaurada de la que quizás fuese la película más controvertida de sus 76 años de historia: “Ecstasy”, dirigida por Gustav Machaty. La cinta checoslovaca, presentada en 1934, recogía varios desnudos de su protagonista, la actriz Hedwig Kiesler, que con el tiempo se convertiría en la famosísima Hedy Lamarr que conquistó Hollywood. Aparte de los desnudos, lo más epatante era primer orgasmo femenino representado en el cine.

Surgida al calor del gobierno Mussolini, los años 30 son de fuerte imbricación política para el Festival. En 1938, la elección de “Olympia”, de Leni Riefenhestal, para la Copa Mussolini, el máximo galardón del Festival, alertó a buena parte de la industria internacional, que consideró que este premio a la propagandista nazi era un contrapeso al ganador del año anterior, la antifascista “La gran ilusión”, de Jean Renoir.

La guerra reduciría la competición a los países del eje, y algún invitado menor. En 1940, por ejemplo, encontramos 6 producciones de la Alemania Nazi, tres italianas y una de Bohemia. Ya antes, la connivencia de ambos regímenes se dejaba sentir en el Lido. A Joseph Goebbels, jefe de la propaganda nazi, se le agasajó en Venecia durante la cuarta Mostra.

Pero no es ni mucho menos el único político controvertido que ha pisado el Lido. Hugo Chávez se paseó por la alfombra roja en 2009 de la mano de Oliver Stone, durante la presentación de “South of Border”