El falso mito de “El Grito” de Munch

El British Museum desvela que, pese a lo que se creía, no es una persona gritando.

“El Grito” de Munch
“El Grito” de Munch

“El Grito” es una de las obras más famosas del arte contemporáneo. El pintor noruego Edvard Munch fue quien pintó este cuadro en 1892 en su etapa expresionista, y desde entonces, siempre se ha considerado que el significado de la obra era una persona gritando. Hasta ahora.

El British Museum asegura una versión totalmente diferente sobre el cuadro. “La obra de arte más famosa de Munch representa a una persona que escucha un grito, y no, como muchas personas continúan asumiendo y debatiendo, un grito de una persona”, dijo la comisaria del museo inglés y restauradora del cuadro Giulia Bartrum a The Telegraph.

El descubrimiento viene dado por la exposición “Edvard Munch: Love and Angst” (Edvard Munch: Amor y Angustia) que tendrá lugar en el British Museum de Londres entre los próximos meses de abril y julio, la cual está centrada en el pintor noruego. Esta exposición cuenta, entre otras, con una litografía de la famosa obra que presenta una inscripción de Munch: “Sentí el gran grito en toda la naturaleza”. Una referencia a su inspiración para esta pintura.

“Munch incluyó deliberadamente el título de esta versión para describir cómo se inspiró en la ansiedad que repentinamente sintió. Estaba tratando de captar una emoción o momento en el tiempo. A través de la inscripción sabemos cómo se sintió”, explicó Bartrum. “Es un hombre oyente, ya sea en su cabeza o no. Siente la sensación de la naturaleza gritando a su alrededor”. Además, Stein Olav Henrichsen, director del Museo, explicó por qué el museo británico tiene razón: “Hay muchos comentarios sobre este trabajo, pero tenemos las propias palabras de Munch y esta es una persona que se cubre los oídos mientras escuchan los gritos de la naturaleza”.

Como todo en esta vida, es interpretativo. La interpretación no cambiará el título original del cuadro, que se encuentra en el Museo Munch de Oslo, capital de Noruega. Lo que sí puede cambiar es el sentido que dé la gente sobre él. La litografía se ha convertido en la estrella de la galería. “El Grito” ya no será para todos una persona que grita, sino que generará una división de opiniones con los que piensen que es una persona que se tapa los oídos. “No nos importa en absoluto si la gente lo interpreta de diferentes maneras”, aseguró Henrichsen.