Fernando Savater: «La ficción es lo que nos constituye como humanos»

El autor reúne en «Aquí viven leones» un conjunto de semblanzas de grandes escritores

Fernando Savater nos trae un libro sencillo y enjundioso, ideado con la intención de divertirnos, que es, en el fondo, lo que pretende toda literatura. Una obra amasada con la materia anecdótica y biográfica de una suma de escritores de diversos pelajes y condiciones, que cincelaron nuestra imaginación con el ingenio de sus novelas y poemas. «Leer nos ayuda a disfrutar de la vida y de aspectos que nunca se nos ocurrirían. Estos autores, estos trujamanes que he glosado, nos muestran aspectos desconocidos y gozosos de la existencia». Esos maestros que menciona el autor forman parte de esa pléyade de los grandes nombres de las letras: Shakespeare, Valle-Inclán, Poe, Leopardi, Agatha Christie, Alfonso Reyes, Flaubert y Zweig. Un conjunto de semblanzas que pensó junto a Sara Torres, su mujer, recientemente fallecida, que aparece como coescritora, y que nació de una aventura documental frustrada, un viaje cultural que acabó encallando, igual aquellas viejas expediciones árticas de principios del siglo XX. «Aquí viven leones» (Debate) llega sazonado con unas hojas de cómic y un cuadernillo de fotografías que van alentando lecturas y viajes. «El hecho de leer es también un viaje; un viaje interior», argumenta. Savater esconde una intención: animar a la lectura, depositar en los lectores la semilla de la curiosidad por la cultura. «Aquí se habla mucho de la lectura, pero todo es cuento. Cuando llega la hora de poner medios, nada. Las televisiones sólo pugnan por los derechos del fútbol», protesta.

–¿Cuál es el futuro que le espera a la literatura?

–Forma parte de todos. Los video-juegos están basados en ella. Son formas esquematizadas y elementales de la literatura. Ahí están «El Señor de los Anillos» o el mundo de Lovecraft. Chesterton decía: «La literatura es un lujo, pero la ficción es una necesidad». Esa parte de la ficción la necesitamos todos. Forma parte de nuestras vidas. Es un refinamiento que sería una lástima perder.

–¿Y por qué el hombre necesita la ficción?

–La ficción es lo que nos constituye como humanos. Nos pasamos la vida hablando de lo que no existe. Valéry repetía: «Qué sería de nosotros sin lo que no existe».

–En su libro hay escritores que se llevan mal con sus países.

–No es bueno porque los países, como estamos viendo, no están a la espera de ver cómo son sus ciudadanos, sino que dicen que tienen que ser de esta manera, no en el sentido de cumplir la Ley, sino con un perfil que corresponda con los prejuicios generalizados. Todos los países, en cuanto comienzan a hablar como nacionalismos, se convierten en prejuicios organizados y los que escriben están contra ellos. Diferente de esa visión prejuiciosa.

–Alfonso Reyes y Stefan Zweig son dos ejemplos.

–Estos escritores tienen una patria privada, interior, que es lo que le falta a la mayor parte de la gente. La gente necesita un rebaño porque no tiene suficiente peso por sí misma. El que tiene vida interior, un pedestal propio, no busca subirse al autobús de los demás. Tú cuentas de dónde vienes como parte de tu historia, tu biografía, pero en cuanto eso se convierte en «de dónde es», «usted no es de aquí». Eso es lo que ha degradado el mundo. El fascismo fue un horror por sus crímenes, pero también por revelar una mentalidad que estaba en toda Europa y que no era sólo de los fascistas, y eran los nacionalismos.

Después de «La infancia recuperada», Savater abordó este libro, de parecido tono y de intención pedagógica o, al menos, de difundir el conocimiento, para paliar los daños colaterales de una educación cojitranca. «En nuestra época hay un problema que se acentúa: la buena educación es cara, requiere grupos pequeños, que los profesores reciclen sus conocimientos... Pero la mala educación, los países la pagan más cara. Y si no, que prueben con la ignorancia».