Literatura

Bestiario íntimo de Muñoz Rengel

Hay un bestiario que cualquier hombre porta consigo, que forma parte de su naturaleza y su manera de ver las cosas. Un lámpara es una lámpara, pero puede ser mucho más, y no depende más que de uno mismo. Cada persona lleva consigo las bestias y monstruos, pesadillas y sueños que encuentra en el día a día, y que nos ayudan a mirar lo cotidiano desde una óptica original, inusual y siempre enriquecedora. Juan Jacinto Muñoz Rengel ha decidido exteriorizar todos los seres que le habitan por dentro. Esos animales imposibles, fabulosos o no, provenientes del pasado o que le llegan del futuro, que nacen de la imaginación o son creados por connivencia con la experiencia, y que muestran el lado que la realidad habitualmente nos escamotea. «La ficción también ayuda a alumbrar verdades», comenta con seriedad pero sin perder la sonrisa.

El escritor ha publicado «El libro de los pequeños milagros» (Páginas de Espuma), un glosario de historias mínimas, en su apariencia exterior, pero que son hondas, casi de corte abisal, cuando el lector se decide a asomarse a su lectura. «Lo fantástico es idóneo para medir la realidad, mucho más que el realismo. Esta clase de literatura indaga el mundo, te obliga a mirarlo desde otro lado», asegura. Su literatura arrastra las lecciones de Cortázar, de Borges y de Hemingway, nombres que van surgiendo en la conversación y que trazan una cartografía íntima de deudas, admiraciones y caminos recorridos que van situándolo.