El primo hippy de Sissi

Carme Riera recurre a la vida del archiduque Luis Salvador de Austria y a su relación con la isla de Mallorca en su nueva novela, «Las últimas palabras»

La académica Carme Riera
La académica Carme Riera

Carme Riera recurre a la vida del archiduque Luis Salvador de Austria y a su relación con la isla de Mallorca en su nueva novela, «Las últimas palabras»

Carme Riera (Palma, 1948) siempre ha viajado de la mano de Luis Salvador de Austria (Florencia, 1847-Bohemia, 1915). Nació cerca de la casa que «s’Arxiduc» tuvo en Mallorca y todavía veranea allá donde llegaron las posesiones de éste. Su bisabuelo –ingeniero– trató con el aristócrata «y durante la infancia me contaron muchas anécdotas sobre él», completa una autora que también se acordó de su figura en el discurso de ingreso a la RAE dedicado a Mallorca en la literatura de viajes. Quizá por ello no había nadie mejor para comisariar la exposición «Centenario de la muerte del archiduque Luis Salvador» de 2015. Fue entonces cuando explotó un virus aletargado durante años en su imaginario. La información recopilada para la cita avivó los recuerdos y leyendas del Habsburgo en la cabeza de Riera hasta escuchar su voz: «Casi de una sentada», cuenta, había abocetado «Las últimas palabras» (Alfaguara). Necesitaba completar «los aspectos que no tenía claros: si realmente había sido agente secreto, sus relaciones sentimentales, por qué había viajado tanto, su relación con la isla...».

Vida de cuento

A partir de la aparición de un ficticio manuscrito, la académica aprovecha para moverse por la vida de un ser de cuento. Antropólogo, geógrafo, naturalista políglota –hasta una docena de lenguas llegó a controlar Luis Salvador, incluido el mallorquín para poder comunicarse con los locales–, ecologista, mecenas, pionero del turismo en la zona balear, escritor –hasta 60 obras, muchas de carácter científico–... Primo de Isabel de Baviera, Sissi, y del emperador Francisco José y undécimo hijo de Leopoldo II y María Antonieta de Borbón-Dos Sicilias, su pedigrí fue insuficiente para no confundirse entre sus criados por la vestimenta y dormir en el suelo. Tampoco le gustaba que le llamaran «alteza». Se sentía encorsetado en la Corte.

Recibió la educación de otros tantos, pero había interiorizado una frase: «Si tiene más que los demás, debes dar más», lo que plasmó en su aportación a Mallorca. «Sumó muchísimo a través de sus textos y su obra sobre Baleares no está superada. También compró una serie de fincas en las que no se podía talar un árbol hizo caminos, miradores y abrió un hostal en el que te podías quedar tres días sin pagar nada», explica la autora. «Hay quien le ha considerado un hippy antes que los hippies», reza el libro, y Riera, como no podía ser menos, lo confirma: «Fue el primero en Mallorca. Pudo vivir como le dio la gana, vestir mal y no aceptar convencionalismos. Y a pesar de ser un trabajador insaciable, no se preocupaba de los horarios. Fue libre, si le apetecía ver una puesta de sol se iba a verla».

Sexualmente activo

Un comportamiento que chocaba dentro de la alta alcurnia y que le llevó a ser tildado de «excéntrico y desequilibrado» –en consonancia con la «inadaptada», decían, Sissi–. Rubén Darío, sin embargo, prefirió recurrir a las comparaciones y decía que la diferencia del archiduque con el resto de príncipes es que estos se gastaban su fortuna bebiendo champán en París y haciéndoles el amor a las bailarinas mientras que Luis Salvador compraba tierras y ayudaba a la gente, además de escribir. Aunque, sexualmente hablando, tampoco perdió el tiempo: llevó una vida «muy activa» –califica Riera– y amó a quien quiso independientemente de su sexo y condición social.

Así, la autora se va adentrando por la vida de «s’Arxiduc» –como se le conoce popularmente– para tocar dos aspectos del personaje controvertidos y en los que «Las últimas palabras» –que de ficción solo tiene el manuscrito– apuesta por su papel de agente secreto y/o espía del emperador de Austria apoyado en sus movimientos alrededor del Mediterráneo y su sueldo –más privilegios– pagado por el imperio y su «información privilegiada», cuenta Carme Riera, sobre determinados hechos como el suicidio del archiduque Rodolfo y el asesinato en Sarajevo de Francisco Fernando que dio origen a la Primera Guerra Mundial.

«Las últimas palabras»

Carme Riera

alfaguara 160 páginas,

18,90 euros