Toda la verdad sobre el Imperio de los Austrias

El historiador José Luis Corral presenta «Los Austrias. El vuelo del Águila» (Planeta), la gran novela sobre los inicios y la forja de una dinastía esencial

«Retrato de Carlos V sentado», obra de Tiziano de 1548

El historiador José Luis Corral presenta «Los Austrias. El vuelo del Águila» (Planeta), la gran novela sobre los inicios y la forja de una dinastía esencial

La muy noble e histórica villa de Tordesillas fue el escenario elegido para dar a conocer la nueva novela del historiador José Luis Corral. «Los Austrias. El vuelo del Águila» (Planeta) sumerge al lector en la antesala y en los primeros años de una dinastía monárquica con la que España vivió su mayor esplendor, aunque siglos después, también su decadencia y ocaso. Y es que, en esta localidad vallisoletana se fraguó gran parte de la historia de Castilla. «Tordesillas fue su corazón», asevera el autor ante las mismas puertas de la Casa-Museo del Tratado y a escasos pasos, donde se erigió el palacio-prisión (del que no queda nada en pie) en el que la reina Juana La Loca vivió 45 años recluida.

Una época «convulsa», llena de «intrigas», con numerosos intereses monárquicos, nobiliarios y eclesiásticos, que hilvana y desgrana José Luis Corral para fabular, con la Historia con mayúsculas como protagonista, de qué manera se gestó un imperio por parte la dinastía de los Austrias, y que recrea los acontecimientos surgidos entre el año 1504, fecha en la que fenece Isabel la Católica, hasta 1519, cuando Carlos I accede al trono de Sacro Imperio Romano Germánico. Eso sí, se guarda un as bajo la manga, ya que con los Austrias se vivieron en España dos siglos de historia, «más brillante desde la época militar aunque en cuestiones sociales y económicas habría mucho que hablar», relativa al propio Carlos I y Felipe II, y con una decadencia intensa a partir del siglo XVIII (con Felipe III, Felipe IV y Carlos II). Pero eso, de momento, será otra historia, quién sabe si futura.

De momento contamos con 800 páginas de esos primeros años, en las que no faltan, a través del rigor de este catedrático de Historia Medieval, violencia, crimen, amor y desamor, cócteles todos ellos «imprescindibles para conseguir alcanzar metas políticas», y donde también hay espacio para una gran dosis de «misterio», apunta el autor, refiriéndose a las muertes habidas en aquellos años, y en especial la de Felipe el Hermoso –que las leyendas cuentan, todavía a día de hoy, que falleció tras beber un vaso de agua helada tras disputar un partido de pelota–. «Un argumento bastante peregrino», apunta Corral, que sostiene la tesis del envenenamiento como real causa.

Historias distorsionadas, tantas y todas ellas, confiesa José Luis Corral, «que han ido tapando los cronistas oficiales desde aquellas épocas de antaño, hasta nuestras fechas». De esta manera, señala, se ha presentado a los Reyes Católicos, incluso hasta años próximos, como el matrimonio que une a España, algo que certifica que «no ser cierto». «Es un mito que se ha difundido. No hay unidad de España, sino dinástica». Y califica a Fernando el Católico de personaje «maléfico» e «insidioso», además de «manipulador», que no duda en usar a las mujeres de la familia como peones de su política matrimonial.

«Los historiadores españoles hemos sido muy de repetir, de corta y pega, y una cosa está clara: la historia ha estado siempre condicionada por la política», argumenta. «Ha estado muy restringida tanto desde el poder como desde el simbolismo. Nos han engañado y manipulado tanto que al final los españoles rechazamos nuestra propia historia, por que creemos que nos han contado un cuento chino».

- Desastre educativo

Y como catedrático de Historia Medieval alerta del «desastre educativo» que se vive en estos momentos en España y, que afecta, principalmente, a la asignatura de Historia. «Mira, los niños, en estos momentos llegan al instituto sin tener nociones básicas de historia. Se está explicando en las aulas como si fuera una disciplina pareja el catecismo. Y nos encontramos ante una materia dialéctica, que hay que explicarla con un discurso narrativo. El profesor les tiene que ofrecer y hacer llegar recursos que haga pensar a sus alumnos», argumenta.

Y también pone el dedo en la llaga en los libros infantiles que llegan a las aulas de los centros educativos. «Es lamentable lo que está sucediendo en algunas autonomías. Algo que los historiadores llamamos presentismo, que es el hecho de crear una ciudadanía política en el presente para después proyectarla al pasado más remoto. Y cuanto más antiguo mejor», aduce. «En Cataluña se acaba de publicar un libro sobre Jaime I, totalmente politizado, para crear una nueva conciencia» o en «Galicia hay libros donde aparecen mapas del reino gallego que llegan incluso hasta Madrid». «Pero ¿sabes qué es lo más lamentable?», pregunta. «Que las instigadoras de estas publicaciones son las propias instituciones autonómicas», concluye.