Maria Callas, «forever and ever»

La amistad de Franco Zeffirelli con la gran diva, Maria Callas, de quien se convirtió en su confidente, se remonta a mediados de los años cincuenta.

Zeffirelli y Callas, en «El turco en Italia», en 1955
Zeffirelli y Callas, en «El turco en Italia», en 1955

La amistad de Franco Zeffirelli con la gran diva, Maria Callas, de quien se convirtió en su confidente, se remonta a mediados de los años cincuenta.

La relación de Zeffirelli con el mundo de la ópera se remonta a mediados de los años cincuenta. Y su amistad con la gran diva, Maria Callas, de quien se convirtió en su confidente, también. Para ella diseñó las escenografías más glamourosas y únicas y junto a ella vivió tardes y noches de verdadera gloria. No fue la única. La primera vez que trabajaron juntos fue en «El turco en Italia», de Rossini, mediados los años cincuenta.

A partir de ese momento la relación se estrecharía y trabajarían juntos en gran cantidad de proyectos, todos ellos dominados por la espectacularidad. La «Traviata» que estrenaron en la Ópera de Dallas en 1958, haría historia al arrancar por el final, la muerte de la protagonista, y recordar la vida a través de continuos «flashbacks». Juntos coincidieron también en 1964 en París con «Norma», de Bellini y en el último papel operístico de la diva, «Tosca», de Puccini, en el Covent Garden de Londres en 1965, que se convirtió en un éxito memorable.

Ayer, Daniel Bianco, director del Teatro de la Zarzuela, le recordaba como «uno de los grandes hombres del teatro del siglo XX, capaz de recorrer para todos los públicos del mundo, el camino desde el teatro de prosa, a la lírica, la danza y el cine. Un artista cuya obra se caracteriza por la búsqueda de la elegancia, siempre con un sentido teatral y un gusto figurativo. Su carrera ha sido extensa y está llena de reconocimientos. Nos deja un gran maestro de la escenografía que siempre será recordado por su infinita capacidad para crear sueños. Buen viaje, maestro».