Inventan una ortografía y traductor para aprender “l’andalûh”

Se trata de “Êttandâ pal andalûh”, iniciativa creada para reivindicar la belleza del acento andaluz y batallar contra quienes lo tildan de “catetos”

Pintada escrita en "andalûh"
Pintada escrita en "andalûh"archivo

Lo que enriquece a nuestro idioma ya no es su vocabulario y extensa gramática, sino también su manera de transmitirlo. No se habla igual en Asturias que en Murcia, ni tampoco en Sevilla que en Jaén. Ni mejor ni peor, simplemente los acentos varían y las formas de expresión difieren en algunos aspectos. No por ello se debe ni criticar ni crear tópicos alrededor de ninguno, pues forman parte de la cultura, de la sociedad y su evolución. No obstante, hay un grupo de personas que vienen batallando los estereotipos andaluces desde hace varios años. En 2017 no pasó desapercibido “Er Prinzipito”, una traducción sevillana de la icónica obra de Saint-Exupéry, escrita como si se estuviera leyendo a viva voz por parte de un andaluz.

“Le pío perdón a loh niñoh por mo d’abel-le dedikao ehte libro a una perzona mayó. TEngo una ehkuza zeria: ehta perzona mayó eh er mehón amigo ke tengo en er mundo. Tengo otra ehkuza: ehta perzona mayó eh ehkapá'e komprendel-lo to, inkluzo loh libroh pa niñoh”. Así arrancaba la dedicatoria de este Principito sureño, que fue creado y difundido por Juan Porras, profesor asociado de la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla) y miembro de la “Zoziedá' pal Ehtudio’ el Andalú” (ZEA). Unas palabras que hasta para quien esto escribe, de raíces sevillanas y gaditanas, resulta tan complejo de comprender como ajeno al propio idioma. Entendiendo, por supuesto, la necesidad de reivindicar y valorar esta cultura.

Ahora, ha nacido un nuevo movimiento dispuesto a ennoblecer el andaluz, eso sí, por ser un acento y una tierra tan necesitados de eliminar los ignorantes prejuicios: se trata de “Êttandâ pal andalûh” (EPA), o “Estándar para el andaluz”. Se trata de una ortografía y traductor que han inventado para reivindicar la belleza de la fonética sureña. “La sociolingüística nos enseña que no hay manera más poderosa de prestigiar una lengua natural que estandarizarla con una ortografía completa, coherente y consistente. Y la de EPA cumple estos requisitos como ninguna otra antes den la historia”, explica en “Yorokobu” un portavoz de la agrupación.

Así, con la ortografía EPA y el traductor online, titulado AndaluGeeks, una serie de profesionales en informática, programación y las TIC ha desarrollado este código alrededor de la cultura andaluza. Toda iniciativa tiene su origen, y esta lo toma de “Er Prinzipito Andalûh” (también EPA): “El nombre viene de la famosa traducción de Huan Porras que tanto revuelo levantó en su momento”, explican desde su página web oficial. “Al calor de la reacción tan negativa que se levantó contra el Andalûh desde la meseta, una serie de lingüistas, traductoras, conocedoras de la historia de las lenguas y ‘hablantas’ particulares andaluzas se reunieron para tratar el asunto”.

Con esto, en esta herramienta caben todas las articulaciones del andaluz con el fin de estandarizarse. Por ejemplo, al escribir “çeniçero” están representadas las articulaciones “senisero”, “zenizero” y “henihero”, lo que “iguala, aúna y evita prestigiar ningún registro por encima de otro”, explican, ya que no se habla de la misma manera en todas las provincias andaluzas. En algunas se sesean, otras cecean y otras hehean, sonidos que no pierde de vista EPA a la hora de representar lo estigmatizado.

Si bien el primer proyecto de EPA nació en 2018, con el transcriptor Castellano-Andalûh, que busca “cubrir la necesidad de quienes querían aprender la ortografía de la EPA, pero no tenían un diccionario de consulta”, así como más tarde llegó el teclado en Andalûh, con autocorrector y predictivo. Pero esto no solo se quedó en páginas de diccionarios, sino que también llegó al ocio, pues existió una traducción de “Minecraft”, incluso avalada por el videojuego, así como se ha transcrito todo el contenido de Wikipedia al Andalûh, utilizando AndaluWiki.

Aseguran que están colaborando en más iniciativas, como es la traducción de la aplicación de Telegram, pues “desde nuestro punto de vista, en pleno siglo XXI es imposible pensar que ninguna ortografía se pueda adoptar de manera efectiva sin una presencia en redes y aporte tecnológico”. Con esto, y aún un largo recorrido por delante, el principal objetivo de EPA es luchar contra quienes aseguran que “el andaluz es de catetos”, problema de tópicos y clichés que se basan en la falta de conocimiento. Pero, si la cultura andaluza se basa en un idioma tan férreo y polifacético como el español, base principal con la que se desarrollan tantos aspectos, ¿es una solución o contradictorio cambiar su escritura? Y si la base de Andalucía -su propio himno lo dice- es la libertad y la evolución, ¿se deben sentar unas normas que digan cómo escribirlo?