Teatro

San Remo en el recuerdo

La Razón
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La Rai ha anunciado que la presente edición del Festival de San Remo ha batido todos sus récords en redes sociales con más de 2,5 millones de iteraciones, sin embargo, no ha aparecido ni una breve nota en la prensa española. Posiblemente tal éxito no se deba al certamen en sí, sino al aumento del uso de las redes sociales porque, la verdad, le edición ha estado muy lejos de sus tiempos dorados y basta escuchar a los ganadores –Stadio Rivivi– para comprobarlo. Los veteranos, con esa voz rota que impusiera Celentano años ha, se han impuesto a viejas glorias como Patty Pravo o Enrico Ruggeri. Afirmaba mi amigo Rubén Amón en un coloquio que había que eliminar el festival. Comenzó su andadura en 1951 y aún somos muchos quienes recordamos la canción ganadora, «Grazie dei fior» con Nilla Pizzi. Incontables melodías surcaron los océanos desde entonces, pero quizá «Nel blu dipinto di blu» de Modugno (1958) fue el primer éxito. Él y Claudio Villa rivalizaron durante años, alternándose en los primeros premios, hasta que lograron compartirlo con «Addio, addio» en 1962. En 1964 se incorporan figuras internacionales como Frankie Laine, Ben E. King, Frankie Avalon, Paul Anka o Gene Pitney. La lista incluiría más tarde a Louis Armstrong, Dionne Warwick, Udo Jurgens, Petula Clark, Les Surf, Dusty Sprinfield, Pat Boone, Francoise Hardy, Bobby Vinton, Dalida (triste año el del suicidio de Luigi Tenco en pleno festival), Sonny and Cher, The Hollies, Los Bravos, Wilson Picket, Stevie Wonder, Sandie Shaw, José Feliciano, Ray Coniff... Todos arriesgaban su nombre por conseguir una difusión mundial que jamás ha proporcionado otro festival. Tanta era su fama, que hasta Giuseppe di Stefano participó en 1966 y su «Per questo vogio te» fue eliminada a la primera. No, no hay que suprimir San Remo, hay que devolverle el esplendor, ya que hoy nos suena más por las flores que adornan el Musikverein en el concierto vienés de Año Nuevo que por sus melodías.