Nominados a abandonar los Oscar

Ya sea por los hechos probados como por acusaciones dudosas, son muchos los pesos pesados de Hollywood caídos en desgracia.

Spacey, Hoffman y Weinstein

Ya sea por los hechos probados como por acusaciones dudosas, son muchos los pesos pesados de Hollywood caídos en desgracia.

Qué lista larga tan la del Hollywood proscrito. Todo empieza con Harvey Weinstein. El otrora todopoderoso productor mantuvo un circo durante 20 años donde las afectadas, buena parte del censo actoral, elegían entre bailar al tamboril de sus depredaciones o estrellarse en otra lista negra. A falta de saber si acabará en el banquillo, rastreamos algunos nombres de un escándalo en presente continuo, de los delitos contra la libertad sexual a las carreras en barrena por el revival de la probatio diabólica.

Mira Sorvino, con su trayectoria torpedeada por Weinstein, jura que nunca repetirá en un set con Woody Allen. En una carta a Dylan Farrow, escribe que «apenas puedo empezar a imaginar cómo te has sentido todos estos años mientras observabas cómo alguien que te había lastimado cuando eras una niña, una niña vulnerable bajo su cuidado, era alabado una y otra vez, incluso por mí y muchos otros en Hollywood mientras a ti te ignorábamos (...) Como madre y mujer, me rompe el corazón. ¡Lo siento mucho! (...)Le dije [a Ronan Farrow, periodista, hijo adoptivo de Woody Allen, y uno de los responsables de destapar el caso Weinstein] que quería aprender más sobre ti y tu situación. Me señaló los detalles públicamente disponibles del caso que lamentablemente no conocía, y comencé a sentir que la evidencia apoyaba vivamente tu historia. Que has estado diciendo la verdad todo este tiempo». Comenzó. A sentir. Tras Sorvino llegaron otras actrices que reniegan de haber trabajado con el director. Vienen problemas de casting.

Peor lo tiene Kevin Spacey. Más de 15 acusaciones de abusos. Sin contar 20 posibles víctimas en el teatro Old Vic, donde fue director durante 11 años. Ha sido fulminado del reparto de series y le han quitado galardones. Incluso desparece de las películas: Ridley Scott lo ha cambiado en su nueva cinta, «Todo el dinero del mundo», por Christopher Plummer, con el problema de que Mark Wahlberg exigía un millón de dólares por regrabar sus escenas. Hasta que recibió 1,5 millones. Los donó a Time's Up, la organización fundada por algunas de las actrices más poderosas de Hollywood para apoyar a las mujeres que denuncien y, de paso, impulsar cambios legales.

Qué decir de James Franco. El actor, 39 años, protagonista y codirector de «The deuce», la nueva serie de David Simons para HBO, fue acusado por 5 mujeres. Sarah Tither-Kaplan declaró al «Times» que durante el rodaje de una orgía el actor y director quitó los protectores vaginales de varias de las actrices. «Hubo un abuso de poder –afirmó Tither-Kaplan–, existía una cultura de explotación a las mujeres no famosas y una cultura de mujeres reemplazables». La directora del instituto de bachillerato donde estudió Franco, Kimberly Dioro, ha borrado los murales que éste pintó durante una agradable visita en 2014. «Ojalá prueben la falsedad de las acusaciones –explica Dioro–. Si es así, le pediré personalmente disculpas por haberme excedido».

En el caso de Dustin Hoffman las acusaciones se remontan hasta 1973. Cori Thomas, amiga de la hija de Hoffman, lo acusa de exhibirse desnudo cuando ella tenía 16 años. El actor ha peleado contra quienes le exigen probar su inocencia, caso del presentador John Oliver. En un panel que moderaba organizado por el festival de Tribeca, comentó que el asunto «estaba en el aire». «¿En el aire? –respondió Hoffman–. A partir de algunas cosas que has leído estás haciendo una suposición increíble sobre mí». Anna Graham Hunter, becaria de 17 años en el equipo de «Muerte de un viajante», también habló contra Hoffman. Él insiste: no sucedió nada. Y si sí, no fue delito y no fue el. El verdadero Hoffman. Oliver le respondió que «esa es la clase de respuesta que me molesta [porque sí] refleja quién eras. Si no has presentado ninguna prueba que demuestre que no sucedió, entonces [habrá que concluir que] hubo un período de tiempo durante el cual te volviste loco con las mujeres». Nadie le explicó a Oliver los problemas de pedir que sea el acusado el que demuestre su inocencia. Cosas de la probatio diabólica.

Amazon investiga a Tambor

A Jeffrey Tambor lo acusaron dos mujeres transexuales, Van Barnes, su asistente en «Transparent» , y la actriz Trace Lysette. Amazon anunció una investigación interna. Tambor respondió con un comunicado para explicar su salida de la serie. La pasada semana Barnes reiteró sus imputaciones en las páginas de «The Hollywood Reporter».

Dramática fue la caída de Louis C. K. Acusado de masturbarse delante varias mujeres, reconoce la mayor en un comunicado y anuncia su retirada temporal. No importó mucho. Cancelaron el estreno de su nueva película, «I love you daddy». Las plataformas de streaming retiraron sus series. Esta semana reapareció en Manhattan. De paseo junto a Parker Posey, compañera de reparto en «Louie». Matthew Weiner, padre de «Mad men», también fue señado. Por una antigua asistente personal, luego coguionista, Kate Gordon. Weiner le habría insistido que tenía que verle desnudo. Ella dijo no. Fue despedida. Weiner lo niega.

Y tres mujeres, Kristina Cohen, Aurélie Wynn y Rachel Ecky, señalan a Ed Westwick. Las dos primeras, por violación. El caso está en manos del Departamento de Policía de Los Ángeles. Impactante fue también la avalancha de testimonios contra el director y productor Mark Schwahn, responsable de la serie «One three hill»: primero fue una guionista de la ficción, Audrey Wauchope, la que lo acusó de acoso. Después Hilarie Burton y Danneel Harris. A los pocos días buena parte de la plantilla de la serie, y también de «The Royals», se sumaba al clamor sus voces.