Picasso en la intimidad

La exposición "Picasso y la fotografía. Los años de la madurez. 1951-1973"

En este caso no se trata de admirar obras de Picasso, sino de observar al genio en sus momentos mas familiares e íntimos en un recorrido de 90 fotografías. Momentos vividos por el artista, en su atelier en algunos casos y captados por los fotógrafos Edward Quinn (Dublín - 1920) y André Villers (Beacourt, Francia – 1930).

Los amigos del genio malagueño, tuvieron el privilegio de captar a Picasso posando en momentos divertidos, disfrazado de Popeye ó con un gorrito de bebé, entre otros momentos privados.

Las imágenes son geniales, al haber captado el ambiente en donde trabajaba. En una de ellas, entre un desorden absoluto, posa en calzoncillos blancos largos, mirando de frente al objetivo de la cámara de su amigo. Detrás de él, se puede ver una silla repleta de chaquetas, que parecen ser parte del atrezzo que se posiblemente utilizaría para alguna de sus obras, más al fondo del estudio, dos hombres charlan, mientras Picasso, posa con un cigarrillo en la mano.

Quinn y Villers no son los únicos que fotografiaron al artista malagueño, pero ellos dos tuvieron el privilegio de poder captar su ambiente de trabajo íntimo.

Con Villers fue un encuentro casual

André Villers, iba paseando por la calle Vallaruis y se encontró de frente con Picasso, no lo pensó y disparó su cámara. Picasso no se quedó indiferente y se interesó en este talentoso joven a quién mas adelante le regaló una cámara Rolleiflex. Fueron amigos hasta la muerte del genio. Trabajaron juntos uniendo la pintura y la fotografía. Villers murió en Le Luc, Francia en 2016.

La historia con Quinn fue totalmente diferente

Edward Quinn era músico, tocaba la guitarra entre otros instrumentos y se exhibía públicamente como cantante. Más adelante inició su carrera como fotógrafo, publicando sus primeros trabajos en el periódico Irish Independent. Unos años después, se trasladó a la Costa Azul y la revista Paris Match le pidió fotografiar a los mayores divos del momento, Charles Chaplin, Orson Welles, Alfred Hitchcock, Lucino Visconti, Frank Sinatra, Aristóteles Onassis y un largo etc. No se quedó solo en este mundo como paparazzi, sino inmortalizó situaciones mundanas, fiestas de gitanos, momentos de rituales e imágenes de ambientes cotidianos. También inmortaliza a artistas como Francis Bacon ó Salvador Dalí.

Conoció a Picasso en 1951 en Vallauris y después de haberlo fotografiado, el artista malagueño comentó de Quinn “Lui, il ne me dérange pas” – “Él, nunca me molesta”. Se convirtieron en grandes amigos compartiendo grandes momentos artísticos y profesionales.

"Picasso y la fotografía. Los años de la madurez. Fotos de entre 1951-1973"

En el Palazzo Merulana (Via Merulana 121- Roma) la exposición permanecerá del 28 de Junio al 26 de Agosto, 2019.