The Ryder llega a Madrid: Bienvenidos al spa

Con sede desde hace cinco años en Londres, aterriza en Madrid con una exposición con performance de la coreana Geumhyung Jeong.

Con sede desde hace cinco años en Londres, aterriza en Madrid con una exposición con performance de la coreana Geumhyung Jeong.

njertos capilares: en la cabeza, en las cejas. Darse forma a la barba: cuadrada, redonda, puntiaguda. Instrumentos de limpieza: para las manos y los dedos. Depilarse: piernas suaves, «operación bikini». Aunque parezcan aspectos sacados de la teletienda, todas estas manías –por definirlas de alguna manera– son fruto de la obsesión por la belleza: una serie de cambios que producimos en nuestros cuerpos con el fin de acercarnos a un canon que nosotros mismos hemos construido y que, por culpa o gracias a la revolución digital, está creciendo. En cierta forma, esta idea la ha plasmado la artista coreana Geumhyung Jeong en su exposición con performance «Spa & Beauty Madrid», abierta al público en la nueva galería The Ryder, en el barrio de Lavapiés, hasta el 30 de noviembre. Como ha explicado Pati Lara, directora junto a Josechu Carreras del espacio, «el arte es una especie de espejo de la sociedad y del mundo que nos rodea», de tal manera que Jeong ha querido, a través de maniquíes, pelucas y otros objetos, reflejar cómo la sociedad de consumo construye la belleza, así como la forma en la que hablan y se relacionan con ella.

La galería, con sede en Londres desde que Lara la fundó en enero de 2015, abre una nueva sucursal en Madrid con la misma filosofía y similar objetivo: crear un diálogo y una interacción entre el arte y el público a través de lo contemporáneo y la posibilidad que ofrece la performance. La exhibición de Jeong, quien hará la primera sesión hoy a las 19:00 horas, consistirá en un recorrido «como el que harías en un spa, es decir, ella se va moviendo y te va presentando con cariño esos objetos y cómo utilizarlos», explica Lara. Así, Jeong intercambiará con los visitantes su percepción de la relación que hay entre la belleza, la limpieza y el cuerpo que, de alguna manera, hará alusión a la intimidad de cada persona. Como ha apuntado Rafa Barber Cortell, comisario de The Ryder, «la artista, a través del cariño, lo sexual y lo afectivo, va modificando los objetos con el fin de que el público deje de verlos como tales para empezar a percibirlos como cosas que adquieren cierta humanidad».

The Ryder es una galería particular, en el sentido de que los objetos –ya sean esculturas, pinturas, música o vídeos, pues no descartan ningún formato– se activan dentro del espacio. Es decir, se utiliza lo tecnológico en el arte como una manera de conectar la realidad que vivimos con las herramientas que un artista tiene para expresarse. «Tenemos una realidad que está completamente afectada con lo tecnológico», afirma Lara. Por ello, la exposición de Jeong no solo tiene esculturas, sino también pantallas que ofrecen al público la oportunidad de relacionar ese consumismo con el afán contemporáneo de estar constantemente conectados y expuestos.

Desde y para todo el mundo

The Ryder nació desde una iniciativa privada fundamentada en la pasión por el arte. La idea vino de la mano de Lara que, cuando empezó con 26 años, confiesa que «no sabía bien lo que estaba haciendo», aunque sí afirma que cuando comenzó a tomar forma, dejó de ser un espacio de proyectos para convertirse en una auténtica galería de arte. Con el paso del tiempo se han unido a esta aventura tanto Carreras como Barber, esta vez para darle forma en España, aunque, mientras los directores se encargan de la sala en Madrid, el comisario «será nuestros ojos y nuestras manos en la de Londres». ¿El objetivo? El mismo: «Vamos a seguir trabajando con los mismos artistas», explica Carreras, a lo que Lara añade que también contarán con nombres que «vendrán de todo el mundo». Así, mientras ahora presentan la obra de una artista asiática –que, por cierto, no vende ninguna de sus piezas–, tanto Carreras como Lara afirman que la próxima exhibición vendrá de la mano de una artista española cuyo nombre prefieren no revelar de momento. Hasta ahora, The Ryder ha contado principalmente con muestras de Rosana Antolí, Jaime Pitarch, ambos artistas españoles, Andrea Galvani, italiano, yWilliam Mackrell, inglés. «El espíritu que Pati implantó en la galería hace cinco años lo trasladamos a Madrid con la misma idea y respetando la idiosincrasia de cada ciudad», expresa el director.