El ex empleado de la Fundación Messi ratifica su denuncia por desvío de fondos

Rettori se queja de que la Audiencia Nacional no ha aceptado la documentación que pretendía aportar en su declaración como testigo y que ahora trasladará a Hacienda y al Sepblac

Tras su frustrada salida del Barcelona, Leo Messi tiene otro motivo de preocupación, éste en el ámbito judicial. El ex empleado de su Fundación que denuncia un supuesto desvío de fondos en la institución ratificó ayer en la Audiencia Nacional que la familia Messi la habría utilizado para evadir el pago de impuestos, pero fuentes de su entorno se quejan de que no se le permitió aportar al procedimiento la documentación que, según él, atestigua esa supuesta actuación delictiva por delitos tributarios y contables, blanqueo y estafa. De hecho, Federico Rettori se negó a firmar el acta de su declaración, molesto porque, según esas mismas fuentes, “no decía nada del desvío de fondos, los datos más relevantes de la denuncia” ni de las transferencias bajo sospecha.

Ahora, aseguran temiéndose un inminente archivo, su intención es trasladar esa información tanto a la Agencia Tributaria (que está representada en esta causa por la Abogacía del Estado ante la posible existencia de delitos fiscales) como ante el Sepblac, el servicio de prevención del blanqueo de capitales.

En su declaración como testigo ante la magistrada María Tardón, que ya sobreseyó la investigación hace un año al considerar la denuncia un “artificioso relato”, Rettori intentó sin éxito aportar al procedimiento un pendrive con documentación sobre los convenios denunciados, que suman 3,3 millones de dólares, y transferencias a una presumible empresa pantalla, Hanns Enterprises Ltd., que vincula al padre del jugador, Jorge Horacio Messi.

Pero la magistrada le instó únicamente a facilitar al juzgado la información relativa a esos convenios que no fueron incluidos en las memorias aportadas al Protectorado Catalán de Fundaciones en junio de 2017. Unos convenios que, según apostilló el abogado del jugador blaugrana, ya están siendo investigados en Argentina, lo que cerraría la puerta a su revisión judicial en España.

El denunciante asegura, por ejemplo, que en la memoria de 2013 de la Fundación figuran «gastos totalmente desproporcionados» y «sin justificación documental» con los que se habría conseguido reducir significativamente el dinero que debe destinarse por ley a ayudas sociales.

Dado que al archivar el procedimiento la instructora esgrimió que Rettori no había aportado un solo de conocimiento personal y directo de los hechos denunciados, tanto la fiscal del caso como la magistrada han insistido al testigo en que precisara cómo había obtenido esa documentación y explicara por qué había tardado tanto en denunciar los hechos (Rettori colaboró con la Fundación entre agosto de 2014 y junio de 2015). Fuentes jurídicas recalcan que en su condición de testigo, el compareciente debe limitar a contestar sobre aquellas cuestiones que se le plantean por las partes que haya percibido directamente, y no a través de terceros.

“Quería aportar una carpeta con los convenios, con los mails donde los abogados dan las órdenes para pagos en cuentas off shore, la transferencia a Luxemburgo...”, apuntan fuentes próximas al denunciante, que se quejan de que el interrogatorio se redujo durante hora y media a lo que califican de asuntos “insignificantes”. El compareciente afirmó que recibió esa documentación de un periodista. “Todo lo que sea publicaciones en la prensa aquí no interesa”, le dejaron claro al testigo, que esgrimió que todos los balances y memorias son los aportados por la propia institución al Protectorado Catalán de Fundaciones.

“De lo que quería hablar, el desvío de fondos, no podía, solo de lo que le preguntaban”, lamenta el entorno de Rettori, que también denuncia una supuesta transferencia en 2018 de 499.000 dólares del padre de Messi desde el Andbank de Andorra a una cuenta privada suya en Argentina que, según esgrime, recogió en un informe la Unidad de Información Financiera (UIF) argentina en la causa abierta en su país de origen por falsificación documental, en el marco de la cual el instructor ya reclamó al Barça posibles transferencias o donaciones efectuadas a la fundación del jugador. Esa investigación estableció que la institución únicamente invirtió el 6% de su presupuesto en proyectos sociales.

Rettori declaró cuatro veces ante el instructor argentino, por lo que pese a que este magistrado “advirtió de posibles delitos contra la Hacienda Pública española”, fuentes próximas al testigo afirman no entender “que allí consideren que esa información es relevante para el avance de la investigación y aquí no me acepten la documentación pese a que afecta a España”.

Rettori tenía la intención de aportar a la Audiencia Nacional documentación que, defiende, acreditaría que las memorias y balances de la Fundación de Leo Messi no se ajustan a la realidad y que el porcentaje que cada año dedicaba a proyectos sociales era muy exiguo. El ex empleado de la institución denunció al jugador, a su padre y a su hermano Rodrigo por delitos fiscales y contables, blanqueo y estafa por la gestión de una fundación que considera que actuaba más “como un mecanismo para evitar el pago de impuestos» que destinado “a ser útil socialmente”.