Dani Dujshebaev: “En este equipo lo das todo por el que tienes al lado”

A sus 23 años, ya es protagonista en los Hispanos, que juegan los cuartos del Mundial de balonmano de Egipto contra Noruega. Cuenta cómo es convivir con su hermano Álex en el vestuario

Daniel Dujshebaev, en acción en el partido del Mundial de Egipto contra Noruega
Daniel Dujshebaev, en acción en el partido del Mundial de Egipto contra NoruegaAnne-Christine Poujoulat / POOLEFE

Dani Dujshebaev (Santander, 1997) tiene 23 años, pero ya sabe lo que es ganar dos oros Europeos con los Hispanos. También, lo que es superar una lesión grave: se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha. Es el menor de una saga interminable. Su padre, Talant, es una leyenda del balonmano español y a su lado en la selección está su hermano mayor, Álex. Talant, además, es el entrenador de ambos en el Kielce polaco: “Somos profesionales. En la pista es mi entrenador y fuera es mi padre. Lo llevamos bastante bien, no tenemos ningún problema y ojalá podamos seguir así”, dice Dani, que en este Mundial de Egipto está teniendo ya protagonismo pese a su juventud. Asegura que el equipo llega preparado para el decisivo partido de cuartos contra Noruega (miércoles 27 de enero, 20:30, Tdp), finalista en las dos últimas ediciones.

-Llegan los cuartos de final, Noruega. ¿Qué debe temer España?

-Son un gran equipo, pero tenemos nuestras opciones. Tienen un jugador que marca mucho las diferencias, como es Sagosen, pero bueno, creo que podemos hacerles mucho daño con nuestro estilo de juego. Esperemos que así sea.

-Ha pasado por las categorías inferiores de España: ¿qué se aprende ahí, cuál es la filosofía?

-Bueno, yo creo las inferiores es muy distinto a lo que se vive al llegar a una selección absoluta, a un gran torneo de estos, pero sí hay algo que nos ha pasado, en mi generación al menos, que es la que he vivido yo, y es que en España aunque muchas veces no seamos los más fuertes o los más grandes o lo que sea, y físicamente puede parecer que estamos peor preparados que el resto, siempre estamos compitiendo y damos todo por intentar llegar lo más lejos posible. Siempre estamos en ese grupo de equipos con los que nadie quiere cruzarse.

-La idea de equipo es con mayúsculas...

-No he estado en otros vestuarios, pero este está muy unido y eso se nota en el campo. Das todo por el que tienes al lado y sabes que el de al lado lo va a dar por ti, y eso es una clave para que el equipo siempre esté al cien por cien y si hay uno que está un poco peor, no se note tanto como quizá en otra selección, que ves a un jugador con menos confianza y no tiene tanto apoyo como lo podemos tener aquí cualquiera en un mal día.

-Van de menos a más en este Mundial...

-Por el año que es y por cómo han sido las cosas, fue una preparación rara: con todo el tema de la nieve, no jugamos un partido que teníamos contra Croacia. Y, bueno, las sensaciones no eran las mejores al llegar, y más con ese duelo con Brasil que se nos complicó tanto y acabamos empatando, pero el equipo ha sabido rehacerse, hemos ido cogiendo confianza y a día de hoy estamos en un buen momento.

-España es una selección experimentada, que se las ha visto de todos los colores.

-Al final, cada torneo es distinto. Este año veníamos preparados para pelear por cada partido porque sabíamos que teníamos tres rivales ya desde el primer grupo que eran muy, muy complicados y que cualquier día tonto, como demostró Brasil y también Polonia, te puede hacer perder puntos. En todos los torneos es difícil empezar y creo que el equipo no ha perdido la cabeza con un mal resultado al principio y sin tener buenas sensaciones tampoco contra Polonia. Lo hemos sacado adelante y estamos en cuartos.

-¿En qué le cambió la grave lesión que sufrió?

-Creo que una lesión así te hace valorar un poco más el dónde estás y que cualquier día todo lo que pasaba por tu cabeza puede cambiar. Es una lesión muy larga y está claro que no te va a venir bien, pero en cierto sentido me hizo darme cuenta de que tenía que trabajar mucho más y eso se ha notado en el aspecto físico, pero también en el balonmano, y, bueno, al fin y al cabo creo que a día de hoy soy mejor jugador que el que era antes de la lesión.

-De usted destacan su visión de juego. ¿Le insistió mucho su padre en que el balonmano también está en la cabeza?

-Supongo que sí... He tenido la suerte de vivir el balonmano desde que era muy pequeño; luego, de tener como ejemplo a mi hermano, que son cinco años de diferencia, cuando él tenía 14 o 15 años yo tenía 10, iba a verlo entrenar a veces, y si podía porque lo hacía individual, intentaba entrenar con él. Al final el ver tanto balonmano y tanto tiempo en casa creo que ha ayudado a eso.

-Creció viendo al Ciudad Real, entrenado por su padre, ser el mejor equipo...

-Ojalá hubiese podido vivir esa etapa un poco más consciente de lo que era aquel equipo. Yo era muy pequeño y no entendía muy bien, aunque disfrutaba de las victorias y sufría con las derrotas, era como un aficionado más, pero a nivel balonmanístico no me enteraba tanto como unos años después, en los que por desgracia ya no estaba ese equipo.

-¿Lleva el número 59 por algún motivo?

-No, la verdad fue el que se me dio y no lo he cambiado de momento.

-¿Es una ventaja tener al lado a su hermano o puede ser negativo por las comparaciones?

-Para mí es una ventaja en todos los aspectos. Él siempre me ha ayudado. Todo lo que he podido vivir yo él ya lo ha vivido y me puede ayudar a hacer las cosas mejor y no cometer algún error que él sí pudo cometer. Como he dicho antes, aquí el vestuario es muy bueno, está muy unido y quizá en otras selecciones no sería así, pero aquí no es ningún inconveniente.

-¿Cómo es jugar sin público?

-Es muy extraño, pero creo que por desgracia, porque esto es por desgracia, llevamos mucho tiempo y nos estamos acostumbrando. Llevamos toda la temporada jugando sin afición, sin público, es un ambiente distinto, mucho más frío... Es una sensación extraña y ojalá que pueda volver el público pronto. Por otro lado, por suerte, podemos jugar este tipo de campeonatos y podemos jugar nuestras ligas y la Champions; ojalá se haga con público lo antes posible.

-¿Es un Mundial distinto fuera de la pista por la burbuja a causa de la pandemia?

-Otros años quizá hubiéramos salido más a pasear o a tomar algo al centro de la ciudad, pero en estos torneos, a mí por lo menos, personalmente, no me cambia tanto. A lo mejor alguna mañana que pudiésemos tener libre ir a visitar, por ejemplo, las pirámides, pero es un Mundial y aquí vienes a lo que vienes. Los tiempos libre los intentas aprovechar para descansar en la habitación, dormir, estar con los fisios... No difiere tanto de lo que suele ser.

-¿Les hacen muchas PCR?

-Todas las noches antes de cenar o en partidos o entrenamientos tenemos que hacerlo. Es lo que hay. También esto ayuda a que estemos más seguros todos y podamos jugar sin problema y sin riesgo. Da pereza un día tras otro, pero quizá es una de las mejores decisiones que podían tomar.