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Los sonrojantes números de Fernando Alonso en el arranque de la temporada

El piloto asturiano reconoce que no termina de adaptarse a la dirección asistida de su Alpine

Fernando Alonso, pensativo en el pasado Gran Premio de Mónaco
Fernando Alonso, pensativo en el pasado Gran Premio de MónacoSEBASTIEN NOGIER / POOLEFE

El comienzo de temporada de Fernando Alonso está sorprendiendo por su irregularidad. El Alpine no termina de ir bien o, al menos, como a él le gustaría y, además, su compañero Esteban Ocon está más entonado. Algo que puede resultar comprensible, ya que el joven francés lleva dos años en la escudería, aunque también «sufrió» un obligado año sabático cuando un hijo de papá como Lance Stroll le quitó el asiento del Racing Point.

En sus casi dos décadas en la F-1, las estadísticas de Alonso están repletas de datos apabullantes que lo convierten en uno de los mejores de la historia. Pero, sobre todo, las cifras apabullan a sus compañeros. A todos los ha arrasado a excepción de Lewis Hamilton en 2007 cuando ambos compartieron boxes en McLaren. Técnicamente empataron a puntos, aunque un mejor resultado del británico le hizo quedar segundo en la general frente el tercer puesto del asturiano. El campeón fue Kimi Raikkonen, que recogió el regalo del equipo inglés por la pelea de sus pilotos. Sin embargo, en 2021, en lo que va de temporada la balanza se inclina hacia el lado de su compañero Ocon. En su ranking particular el francés gana 4-1 en clasificaciones y 5-0 en resultados de carrera. Algo que el ovetense no había «sufrido» antes. Unos números que no gustan al asturiano y que no admiten discusión. El piloto francés está sacando mejor rendimiento al Alpine, algo que también se refleja en la clasificación del Mundial de pilotos. Ocon es décimo con 12 puntos. Alonso ocupa la décimo tercera plaza con sólo cinco. Y eso sí, no hay que olvidar que Ocon no es un «cualquiera» porque todavía está en la órbita de Mercedes y Toto Wolff.

Alonso decidió retirarse de la F-1 durante dos años tras el amargo paso por McLaren y el motor Honda, un binomio que ahora, por separado, triunfa. Los ingleses suben al podio casi de forma habitual con Norris y los japoneses ganan carreras y lideran el mundial de pilotos con Verstappen y Red Bull. A estas alturas del año, Alonso en 2016, con el McLaren-Honda, ya sumaba 18 puntos mientras que, en 2018, con el motor Renault contabilizaba ya 32. Hoy está en 5.

En las primeras sesiones de entrenamientos y primeras carreras sorprendió el buen tono del asturiano después de permanecer fuera de la F-1 dos temporadas. Dos años en los que había rodado con una bestia de Le Mans como era el Toyota e incluso McLaren lo usó para hacer un test de neumáticos. Pero limar algunas décimas le está costando más de la cuenta.

El propio Alonso ha reconocido que no termina de adaptarse a la dirección asistida del coche, algo fundamental para que el monoplaza le transmita todas las sensaciones posibles en cuanto a degradación de neumático. En Alpine entendieron los cambios que solicitó el bicampeón y están en ello, aunque no será hasta casi dentro de un mes cuando esté preparado. Probablemente será en el Gran Premio de Francia. No se trata de una modificación de concepto, pero sí de pequeños detalles que Alonso prefiere cambiar en lugar de «enloquecer» para adaptarse al sistema actual y, además, no ser más competitivo. Una preferencia que en Alpine deberán tener en cuenta, sobre todo, en la creación del coche del próximo año, mientras que lo que queda de temporada tendrá que ser una modificación más limitada.