Ciclismo

Dumoulin, de la retirada temporal por salud mental a la plata olímpica

El neerlandés se retiró a principios de año por no poder soportar “la presión y las expectativas”. Ahora ha sido segundo en la contrarreloj de los Juegos por detrás de Roglic

Dumoulin, Roglic y Dennis, en el podio
Dumoulin, Roglic y Dennis, en el podioCHRISTOPHER JUEEFE

«Tomé la decisión y el equipo me apoya. Es realmente como si me hubiera quitado una mochila de cien kilos de los hombros. Inmediatamente me desperté feliz. Me siento bien tras tomar la decisión de tomarme un tiempo para mí». Así anunciaba Tom Dumoulin en enero de este año su retirada temporal del ciclismo.

Reconocía el neerlandés, uno de los ciclistas mejor pagados del mundo, que le costaba encontrar su sitio por las expectativas que generaba y la presión que eso conlleva. «Yo sólo quiero hacerlo muy bien para mucha gente. Quiero que el equipo esté feliz conmigo. Quiero que los patrocinadores sean felices. Quiero que mi esposa y mi familia sean felices. Quiero hacerlo bien para todos, por eso me he olvidado un poco de mí mismo en el último año. ¿Qué quiero? ¿Todavía quiero ser ciclista? ¿Y cómo?», eran las preguntas que se hacía en el comienzo del año.

2020 había sido un año de cambios para él. Fichó por el Jumbo Visma, uno de los mejores equipos del mundo, con la idea de repartirse el liderato en las grandes vueltas con Primoz Roglic. El neerlandés fue el ganador del Giro en 2018 y el esloveno había ganado la Vuelta un año después. En el Tour deberían compartir la jefatura del equipo, pero el rendimiento de Dumoulin no fue el esperado. Acabó convertido en un gregario de Roglic , séptimo en el Tour y ni siquiera pudo terminar la Vuelta, la última grande del calendario.

Tras seis meses de retiro, regresó en la Vuelta a Suiza, antes de abandonar en el campeonato nacional de los Países Bajos y ganarlo contra el reloj . Todo parecía volver a encajar. Y la muestra ha sido la medalla de plata que ha conseguido en los Juegos, sólo superado por su compañero Primoz Roglic, que lo abrazó cuando llegó a la zona donde esperan los medallistas. Para entonces Dumoulin ya se había secado las lágrimas que le brotaron nada más bajarse de la bicicleta. Rohan Dennis, el australiano, completó el podio que no pudieron alcanzar especialistas como Filippo Ganna, Stephen Kung ni Wout Van Aert, el gran favorito, que pagó en la segunda parte de la carrera su esfuerzo en la prueba en línea en la que consiguió la plata.

Para Roglic la preparación tampoco ha sido sencilla para llegar hasta aquí. Pocos deportistas han superado un golpe moral como el que sufrió él al perder el Tour de Francia del año pasado en la última contrarreloj frente a su compatriota Pogacar. Ganó la Vuelta con autoridad y antes todas las clásicas que pudo.

Este año quería competir por el Tour con Pogacar, pero una caída en las primeras etapas le mandó a casa de manera prematura. Su exhibición en la contrarreloj demuestra que está recuperado. Sacó más de un minuto (1:01) a Dumoulin, mientras cuatro corredores de máximo nivel se apretaban con sólo cinco segundos de diferencia entre la medalla de plata del neerlandés y el quinto puesto de Ganna. La resurrección de Roglic y de Dumoulin se completó en Tokio.