Mo Katir, «zancadica» a «zancadica» a por 2022

El fondista español se centra en mejorar la fuerza y la táctica para superar los increíbles registros de 2021, cuando pasó del anonimato a la fama

Mo Katir dio una exhibición en la San Silvestre Vallecana
Mo Katir dio una exhibición en la San Silvestre Vallecana FOTO: Kiko Huesca EFE

Gabi Lorente, el entrenador; y Miguel Ángel Mostaza, el agente, le habían advertido. «Cuidado, que en el kilómetro ocho se pone la cosa seria con las cuestas. Hay que guardar fuerzas, la carrera se decide ahí». Y Mo Katir, el atleta, las guardó, dejó atrás al burundés Rodrigue Kwizera, superó la meta el primero en el estadio de Vallecas, ganó la San Silvestre, montó el show ante el público y así cerró un 2021 inolvidable. El único capricho que se dio después en la cena de Nochevieja que organiza la propia prueba fue doble ración de carne. Estaba hambriento tras la exhibición. Pero por la mañana madrugó para volver a Mula, la localidad murciana donde vive y entrena. En la que vive para entrenar. Ya era 1 de enero de 2022, el año de la confirmación para él...

«Si echa la mirada atrás y dice: dónde estaba yo hace un año y dónde estoy ahora...», reflexiona Gabi Lorente. Esa es la sensación que le quedó a Katir después de los Juegos Olímpicos, en los que fue octavo, un buen resultado, pero que le dejó cierto sabor agridulce. «Su objetivo principal al empezar 2021 era estar en los Juegos, había que ganarse la plaza. Luego conforme avanza la temporada él va progresando mucho y llegan las carreras de junio y julio que salen tan bien, y de repente dices: “Oye, que puede luchar por algo más que estar en los Juegos, no ya una medalla, al menos estar peleándolo’'. Se puede quedar el sabor agridulce, pero aunque él fuera a Tokio con la tercera mejor marca, había siete u ocho atletas que la podían hacer. ¿Se podía luchar? Sí, pero éramos realistas», añade.

Mo Katir pasó del anonimato a batir los récords de España de 1.500 (en poder de Fermín Cacho desde hacía 24 años), 5.000 y 3.000. Empezó a pelear de tú a tú con los mejores. «Un atleta que está en el anonimato, al principio cuando te llenan el teléfono de mensajes cuesta encajarlo. Sobre todo no despistarte en tu preparación. Pero ya está habituado y lo sabrá encajar todavía mejor este año», afirma su preparador. Sabe que ahora, además, es uno de los rivales a batir, pero él también ha ganado experiencia. «En los grandes campeonatos va a tener la sensación de: “Puedo luchar con ellos”», dice su entrenador: «Y es tan joven que va a seguir progresando».

La gran pregunta: ¿en qué y cómo puede mejorar?

Responde Gabi Lorente:

La táctica: «Si las carreras fueran un calco sería muy fácil, pero no lo son. Hay que mejorar ahí para ser competitivo en medallas, no sólo en tiempos. Las carreras a nivel táctico (suelen ser Mundiales, Europeos...) no se van a mover a los ritmos de un mitin. Tiene margen de mejora en los dos aspectos: en las marcas, aunque ya no va a ser una mejora a lo mejor tan grande porque es difícil con las que ha hecho, y en los puestos en los campeonatos. No le veo un límite ahora mismo».

La fuerza: «No era un atleta que metiera volúmenes muy altos semanales de kilometraje y ahora está metiendo un poco más, no demasiado, porque tiene que asumir esa carga. Con la fuerza se busca primero un poquito de prevención de lesiones. Es importante que los pilares sean fuertes para que no se derrumbe todo. Permite que a la hora de correr se muevan con más facilidad, la llamada economía de energía. Es trabajo de gimnasio, sentadillas, diferentes ejercicios específicos, no hacer por hacer, que después son aplicados a la carrera. Es mejorar en ese aspecto. Es súper importante. Si no tiene una estructura fuerte, puede empezar a no aguantar la carga de entrenamiento».

La técnica: «Todas las piezas van unidas. Sigue siendo un atleta que corre muy frecuente, con una zancadica quizá un poco más corta que los demás, pero es su forma de correr. Si mejora la fuerza, también lo hará la zancada».

Con esto, zancadica a zancadica y mejorando en la lectura de las carreras, Katir se marca como objetivo el verano, donde hay Mundial en julio y el Europeo poco después. «Ahora se dejará caer en la pista cubierta. La idea es que haga pruebas del World Tour, el Mundial ‘’indoor’' (18-20 marzo) no está previsto, tampoco descartado. Todo enfocado al verano. Irá tocando todo: en cubierta 3.000 y 1.500, y fuera 1.500 y 5.000 y ya irá viendo», explica Lorente.