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4.000 policías contra los ultras

  • Los miembros de la Unidad de Subsuelo comprueban las alcantarillas del Bernabéu. Foto: Jesús G. Feria
    Los miembros de la Unidad de Subsuelo comprueban las alcantarillas del Bernabéu. Foto: Jesús G. Feria

Tiempo de lectura 4 min.

08 de diciembre de 2018. 00:40h

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J.M.Zuloaga,  E. Gozalo.  8/12/2018

La final de la Libertadores va a movilizar el dispositivo de seguridad más grande desarrollado en la capital en un acontecimiento deportivo. Se asemeja, aunque lo supera, al Real Madrid-Barcelona que se celebró después de los atentados de París. El temor entonces era al terrorismo yihadista, también ahora hay un dispositivo especial porque España sigue en alerta «4» y la Seguridad del Estado nunca baja la guardia.

La llegada, en principio, de 500 seguidores ultras supondría que cada «barra brava» sería controlado por ocho agentes del orden. Así lo explicó José Manuel Rodríguez Uribes, delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, después de la reunión con todas las parte implicadas en el dispositivo y a la que también asistieron representantes de la Conmebol, la Federación Española y el Real Madrid.

Un total de 280 individuos, considerados como conflictivos y peligrosos, figuran en la relación que la Policía argentina ha entregado a la española de los «Barras Bravas» de Boca Juniors y River Plate que se pueden desplazar a Madrid para asistir a la final de la Copa Libertadores.

Según han informado a LA RAZÓN fuentes de la investigación, algunos de ellos han decidido no emprender viaje, tras la expulsión, decretada el jueves, de uno de los más significados, Maxi Mazzaro, a su llegada al aeropuerto de Madrid Barajas.

Otros, sin embargo, que se sabe que ya tienen pasaje de avión y entrada para el partido, correrán la misma suerte que el devuelto a su país y harán un viaje de ida y vuelta sin asistir a la final.

Las citadas fuentes señalaron que desde ayer por la tarde el dispositivo de seguridad se ha puesto en marcha gradualmente con el fin de que este acontecimiento deportivo se celebre sin alteraciones de orden público.

El partido de alto riesgo contará con la asistencia de 81.000 espectadores, la capacidad del Bernabéu, pese a que ayer todavía había entradas a la venta –de las más caras– y la reventa funcionaba a través de las redes sociales y en los alrededores del estadio. Habrá un centro de Coordinación permanente (CECOR) en la Jefatura Superior de Policía de Madrid, que estará operativo durante todo el día. Y habrá otro en el Bernabéu.

Entre las decisiones que se tomaron ayer hay que reseñar la de la limitación a los vehículos pesados de más de 3.500 kilos en las inmediaciones del estadio entre las 00:00 horas del domingo y las 00:00 horas del lunes. También se estableció dónde estarán las «Fan Zone» de los equipos. El Ayuntamiento determinó que los seguidores del River Plate se ubiquen en la zona norte de la Castellana, entre la Plaza de Castilla y la Plaza de Cuzco. Y los de Boca Juniors se colocarán en la zona sur de la Castellana, junto a la sede del ministerio de Fomento y la plaza de San Juan de la Cruz. Habrá controles a las entradas de estas zonas para que no se introduzcan elementos punzantes ni vidrios. Los seguidores podrán disfrutar en las carpas de zonas de relax, talleres, actividades y atracciones diversas.

La Delegación de Gobierno calcula que entre hoy y mañana llegarán a Madrid 50.000 aficionados. La mayoría se desplazará por vía aérea, pero también lo harán en vehículos particulares, autobuses y trenes. Y es que muchos de los aficionados argentinos vienen de otras ciudades de España o de Europa.

Como los controles antes de llegar al Bernabéu serán exhaustivos y habrá que pasar dos anillos de seguridad, se recomienda que la gente vaya con suficiente antelación. Las puertas del estadio se abrirán tres horas antes (17:30) de que comience el partido.

Una vez que concluya el encuentro los seguidores podrán ir a celebrar el triunfo. Se ha asignado la Puerta del Sol a los hinchas del River Plate mientras que si gana Boca el festejo será en la plaza de Colón. Siempre con un gran dispositivo de seguridad a su alrededor para que no se produzcan altercados o enfrentamientos directos. Pese a que la mayoría de los hinchas son pacíficos, la Policía no quiere que se mezclen, aunque hasta Madrid han llegado juntos hinchas de River y Boca.

Más perros que nunca

La seguridad privada que aporta el Real Madrid al dispositivo es de 1.700 personas, cosa inhabitual. Lo curioso es que habrá más perros que nunca, según confirmaba a LA RAZÓN, Ángel Mariscal, responsable de la empresa «Security Dogs». A un Clásico suelen llevar un máximo de 19 y mañana habrá entre 54 y 58. «Es el operativo con perros más grande del mundo», comentaba Ángel, que a las 15:30 llegará con su «patrulla canina» al Santiago Bernabéu. Un Bernabéu blindado.

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