Eurobasket

80-66. San Pau Gasol

Sus 30 puntos con seis triples llevan a España a los cuartos ante Grecia. Polonia creó muchos problemas hasta que el pívot hizo cosas que ningún 2,15 en el mundo puede hacer

La selección española volvió a contar con un Pau Gasol estelar
La selección española volvió a contar con un Pau Gasol estelarlarazon

Sus 30 puntos con seis triples llevan a España a los cuartos ante Grecia. Polonia creó muchos problemas hasta que el pívot hizo cosas que ningún 2,15 en el mundo puede hacer

A 3:01 para el final, Sergio Scariolo decidió que Pau Gasol ya podía descansar. Lo tenía más merecido que nunca o tan merecido como siempre. Pau es único en su especie. No hay ningún pívot de 2,15 en el planeta capaz de hacer las cosas que él hace. A su talento ayer sumó la capacidad de leer el partido como nadie. Fue la tumba para una selección polaca incomodísima. Polonia fue mucho más que un simple estorbo que sólo se rindió cuando comprobó que enfrente había un marciano. Las cifras de Pau –ver gráfico– son de otro planeta. Y lo mejor es que apareció cuando más se le necesitaba. Y eso ayer sucedió durante tres cuartas partes del partido. En los dos primeros cuartos, cuando España sufría como casi siempre en este torneo. Y en el tramo decisivo cuando los polacos eran más que una amenaza.

Sería injusto no reflejar que detrás de Pau hubo más, pero su partido fue tan enorme que puede opacar el trabajo del resto. Que lo hubo, sin brillantez, pero varios jugadores aportaron y eso ante lo que se avecina es imprescindible. Con un Pau Gasol tan brutal como el de ayer, pero sin ayuda, resulta muy, pero que muy complicado adivinar una victoria en cuartos ante Grecia o un triunfo en semifinales ante Francia. Pau reclamó a sus compañeros mucho antes de que aparecieran. «¡Vamos!», gritó en más de una ocasión al principio. Sus compañeros se dieron por aludidos, pero no ofrecieron respuesta. En el segundo cuarto se cogió un mosqueo monumental porque, después de un tapón, el despiste del resto le obligó a un segundo esfuerzo que terminó en falta. Las ayudas llegaron en el último cuarto, cuando a su omnipresencia y la regularidad de Mirotic se añadieron los fogozanos de los dos Sergios y el estado de combate permanente en el que vive el capitán Reyes. Ellos fueron el complemento perfecto para acabar con la tenaz resistencia polaca.

Hasta entonces resistieron los de Mike Taylor después de un campeonato muy meritorio. Polonia se había sobrepuesto a la sobresaliente primera parte de Pau y su escudero Mirotic. Entre los dos acumulaban 24 de los 41 puntos de España y con un solo error en el tiro. Ellos fueron los encargados de sostener al grupo en los momentos más críticos. Entre el segundo y el tercer cuarto cada ataque fue una pesadilla. La Selección anotó 30 puntos en 20 minutos y la vida discurría por donde quería el rival. Con los dos jugadores de los Bulls como única amenaza y el partido equilibrado en medio de la espesura, Scariolo concedió el segundo descanso a Pau. Fueron cuatro minutos de tregua. Cuando regresó a 7:30 del final estaba todo por decidir (59-55). Sus 19 puntos hasta entonces habían mantenido a España. Lo que sucedió después fue la enésima hazaña de un tipo único. Gasol protagonizó la actuación individual más destacada de lo que va de campeonato. Ante pívots de escasa movilidad y muy interiores, volvió a salirse al perímetro. Había anotado tres triples sin fallo en los dos primeros cuartos. Anotó el cuarto, anotó el quinto, anotó el sexto... Media docena de triples y un solo error. Como si fuera el mejor escolta tirador del mundo. Y con 2,15. Monumental.

El susto antes del partido

Cuando Scariolo estaba dando las últimas explicaciones minutos antes del salto inicial, Gasol desapareció. «Se fue al vestuario porque había sentido un pinchazo en la rodilla derecha. Llegó, se puso a jugar y me dijeron los médicos que había que cambiar la rotación y que no podía estar en pista más de cinco minutos seguidos. Digo vale, y yo, disciplinado, a los cinco minutos digo: cambio. Y Pau dice no, no», indicó Scariolo. Lo que sucedió luego acabó con Polonia. «Espero mantenerla más o menos bien y a ver si estos dos días me sirvan para mejorar algo», aseguró Pau sobre unas molestias que le obligaron a llevar un vendaje debajo de la rodilla.