91-74. El lado salvaje del Madrid

Un parcial de 15-0 liderado por Rudy en el tercer cuarto tumba al Barcelona. Los azulgrana, a años luz del equipo de Laso

Llull celebra una de las canastas con las que destrozó al Barcelona
Llull celebra una de las canastas con las que destrozó al Barcelona

El Real Madrid se anotó el tercer punto de la eliminatoria (1-2) al vencer por 91-74 al Barcelona Lassa, lo que le permite dar jaque a los azulgranas y al título

El invento de Navarro que culminó Perperoglu en el primer partido es lo único que separa al Real Madrid de ser ya a esta hora campeón de la Liga Endesa. Todo lo que ha sucedido en la final desde entonces encamina la serie a un único desenlace: el trigésimo tercer título liguero de los blancos. La superioridad del segundo partido en el Palau se multiplicó en el tercero cuando el Barça parecía capaz de ofrecer pelea. Rudy tomó la bandera de los suyos para tumbar en cuatro minutos a un rival que no supo qué decir. El Barcelona se limitó a encajar golpe tras golpe de un rival desatado. Fue un parcial de 15-0 en el tercer cuarto, cuando quedaban muchas cosas por discutir y que desnudó a un equipo desconcertante. Al Barça de Xavi Pascual no se le ven razones para pensar que puede seguir vivo más allá de mañana. Todo lo contrario que el Madrid, que ya dispone de la oportunidad para sellar su primer doblete en más de 20 años.

Las dos primeras canastas de Navarro, también las únicas, un par de triples, fueron la excusa perfecta para que el Madrid ofreciera un aspecto deslumbrante con el partido ya lanzado. Con 62-56, el Barcelona, que siempre había ido por detrás, veía de cerca al Madrid. Fue lo más próximo que estuvo porque un tal Rudy se empeñó en derrotar al Barça y a su espalda. El alero es un jugador único y su rendimiento está en función de la libertad que le da su físico. Cuando la espalda se lo permite, ofrece tantas cosas como las que mostró ayer, en defensa y en ataque. Atrás es el más listo, ve cosas que otros no adivinan ni en la tercera repetición. Y tiene tanto talento que es capaz de anotar 12 puntos seguidos y a la vez peinarse el flequillo. La explosión de Rudy evidenció que con más de media final disputada, el Barça sigue sin resolver su gran problema. Su mejor arma era la defensa y encaja puntos con una facilidad pasmosa. Más de 90 promedia el Madrid en la final y si ayer no se disparó más fue porque el último cuarto sobró.

La perfección del Madrid en ambos lados de la pista empezó a adivinarse en los dos primeros cuartos. En ese tiempo, el Barça ya había encajado 54 puntos cuando su media en la temporada apenas superaba los 70. Y lo hizo en un partido que no fue precisamente fluido. Antes del descanso ya se habían señalado 27 faltas y la sobreactuación de los árbitros no impidió que el Madrid estuviera a gusto.

Para dominar, el equipo de Laso no necesitó tener uno o dos grandes focos anotadores. Cada pieza que aparecía, sumaba. Daba igual estar dos minutos en cancha que un cuarto entero. Los doce tipos de la plantilla ayudaron y el primer despegue llegó con uno de esos quintetos que, a priori, no tienen largo recorrido. Laso, de vez en cuando, se saca de la chistera equipos que evidencian la profundidad de la plantilla con la que cuenta y la capacidad de asumir responsabilidad de casi todos sus elementos. Fueron tres bases (el «Chacho», Llull y Doncic), Nocioni y Ayón los encargados del primer martirio azulgrana. Los exteriores marearon a la defensa y se hartaron de hacer canastas fáciles. El argentino y el mexicano personalizan otra de las virtudes del equipo: hay carácter para aburrir. A ese primer despegue, el Barça respondió de forma tímida con el fogonazo de Navarro. El segundo ya fue el definitivo. Rudy fue el líder de la estampida.

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- Ficha técnica:

91 - Real Madrid (29+25+23+14): Ayón (12), Carroll (3), Llull (21), Taylor (2) y Thompkins (10) -equipo inicial-, Maciulis (3), Rodríguez (7), Nocioni (6), Reyes (5), Doncic (4), Hernangómez y Rudy (18).

74 - Barcelona Lassa (21+20+17+16): Doellman (17), Abrines, Navarro (6), Satoransky (10) y Tomic (18) -equipo inicial-, Perperoglou (7), Ribas (3), Lawal (5), Vezenkov, Samuels (3) y Oleson (5)

Árbitros: Emilio Pérez, Antonio Conde y Carlos Cortés. Sin eliminados.

Incidencias: tercer partido del playoff de la final de la Liga Endesa disputado en el Palacio de Deportes de Madrid (Barclaycard center) ante 12.038 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en memoria de Luis Trujillano, exjugador del Real Madrid, fallecido el pasado 5 de junio.

Efe