«¡Necesitábamos un partido así!»

La curiosidad de cómo sería el ambiente en el Bernabéu me había rondado la cabeza en las horas previas. La temperatura era tan baja como lo había sido la ilusión del madridismo en las últimas semanas. Pero la verdad es que estos jugadores son muy buenos y tienen la capacidad de volver a conectar a su público cuando quieran... y el sábado quisieron de verdad. La garra de antaño, la actitud de las grandes noches, el fútbol de Modric y la velocidad Vinicius... todo eso ocurrió el sábado y volvió a conectar al Bernabéu con los jugadores. Esperemos que dure.

El Bernabéu se enchufa. Pueden parecer sólo tres puntos, pero ganar al Sevilla de esta manera supuso mucho más para el madridismo. La afición necesitaba este partido. «Así da gusto Edu, nos merecíamos este partido, necesitábamos volver a ilusionarnos y creer en este Madrid», me comentaba eufórico un hombre tras el partido. «Tenemos equipo para ganarlo todo. Los jugadores son muy buenos y si siguen así podemos hacer grandes cosas este año. Todavía no es tarde», decían un grupo de jóvenes en los aledaños del estadio.

La actitud, clave. La pregunta que se hacían los madridistas era clara: «¿Por qué hoy sí?». «Ésta es la actitud. Todos defendiendo y atacando... no entiendo por qué no juegan siempre así», comentaba una madridista. «Da gusto ver de nuevo al Madrid como un equipo, estando juntos y corriendo como lo han hecho siempre. Esto es el Madrid», decía un joven con su padre.

Modric ha vuelto. Estuvo irreconocible durante un tiempo, no se encontraba a sí mismo y el Madrid le echaba mucho de menos. Pero todo eso se terminó: Modric ha vuelto. «Éste es el Modric que necesitábamos, el del Mundial... hoy ha dado un recital de fútbol. Es la clave de este Madrid», compartían un grupo de hinchas tras el partido. «Modric es el que mueve al equipo como él quiere. Da gusto verle así, incluso se ha partido la ceja por el escudo. ¡Luka es muy grande, Edu!», exclamaba un madridista encantado con lo que acababa de presenciar.

Vinicius es la ilusión. Es, claramente, el que más ilusiona dentro y también fuera del campo. Cada vez que le llega el balón, en el Bernabéu suena el típico murmullo de que algo puede ocurrir... y de hecho, ocurre. «Este chaval será una estrella. Siempre intenta algo diferente y tiene mucha personalidad. Es brutal el descaro que tiene», decía un merengue junto a su hijo. «Vinicius nos ilusiona, tenemos a un potencial Balón de Oro. El chico se ha ganado el respeto y admiración del madridismo». Hay locura por Vinicius.