Ciclismo

Jaksche: «Tenía miedo de que me cambiaran la sangre»

Jorg Jaksche, ex ciclista, dice que temió por su salud con Eufemiano. «Una vez sentí que se me aceleraba el corazón, me sentía raro»

Jaksche, junto a la intérprete, durante su declaración de ayer en el juzgado de Julián Camarillo
Jaksche, junto a la intérprete, durante su declaración de ayer en el juzgado de Julián Camarillo

Jorg Jaksche, ex ciclista de la ONCE y Liberty, asegura que pagaba al doctor Fuentes en una cuenta en Suiza

«Eufemiano Fuentes me ofreció transfusiones de sangre, EPO, anabolizantes, ''igf1'' (un factor de crecimiento), lo que entonces estaba en el mercado», relata Jorg Jaksche. Su nombre era uno de los que figuraban en las bolsas de sangre incautadas al doctor Fuentes por la Guardia Civil. «Era el número 20 o Bella, por el nombre de mi perra», explica. Pero lo que aterrorizaba al corredor alemán, ya retirado, era un error. «Tenía miedo de que me cambiaran la sangre, como contaban que le había sucedido a Tyler Hamilton», reconoce. El ex ciclista cuenta cómo Eufemiano tenía dos métodos para las transfusiones, el tradicional, que conservaba las bolsas de sangre en la nevera y obligaba a renovarlas cada 28 días, y el que llamaban Siberia. Para este último compraron Fuentes y el hematólogo Merino Batres dos máquinas que permitían centrifugar la sangre y separar el plasma de los glóbulos rojos, la hemoglobina y el hematocrito. «En el método tradicional era fácil identificar la bolsa. En el segundo, no siempre pude hacerlo», relata, «pero yo intentaba asegurarme siempre, porque sabía que podía fallecer a consecuencia de esto». «Alguna vez vi dos o tres bolsas que no llevaban mi nombre. Yo preguntaba, pero Eufemiano me decía siempre que sí, que eran mías», añade Jaksche.

«A veces, cuando teníamos poco tiempo, la bolsa no estaba suficientemente caliente y si la transfusión se realizaba de forma muy rápida el brazo se quedaba frío», cuenta. Lo normal era que todo saliera bien, pero Jaksche recuerda un día especialmente: «Creo que fue en la primavera de 2005. Comencé a notar que se me aceleraba el corazón, me sentí raro porque mi campo de visión se estrechaba. Eufemiano me explicó después que podía pasar cuando la transfusión se hacía muy deprisa». Jaksche no sabe si era algo habitual, pero sí recuerda que Tyler Hamilton le reconoció una vez que había orinado sangre. Para descongelar las bolsas, Eufemiano recurría a un método tradicional, el «baño María». «Para comprobar si el agua estaba bastante caliente, metía el dedo».

A pesar de todo, Jaksche continuó recurriendo al doctor Fuentes hasta que fue detenido. «Cuando fiché por el Liberty, Manolo Saiz me dijo que iba a ponerse en contacto conmigo un nuevo médico. Después me llamó Eufemiano y en enero le vi por primera vez en Gran Canaria». Allí, Fuentes le explicó todos los posibles «tratamientos». La primera mitad del año 2005 no tuvo que hacerse cargo de nada. «Supongo que pagaba el equipo», dice. Hasta que a Isidro Nozal le detectaron un nivel de hematocrito por encima del 50 por ciento antes del Dauphiné Liberé. Entonces, Jaksche comenzó a asumir sus propios «tratamientos». «Si pregunta si me obligaron a seguir trabajando con Fuentes, nadie me obligó. Pero eran las expectativas que había en el ciclismo y por eso también yo cobraba», explica.

Tantas eran las expectativas que Jaksche se siente engañado por Eufemiano: «Dijo que trabajaba sólo con nosotros y la realidad es que trabajaba con medio pelotón. Así que todos estábamos en el mismo nivel». Y lo ilustra con uno de sus mejores resultados, el tercer puesto en la Vuelta a Suiza de 2006. «El primero fue Ullrich, cliente suyo; el segundo Koldo Gil, con el que también se le relaciona, y el tercero, yo». El cuarto, al que la jueza ya no le dejó citar, fue Ángel Vicioso, que declara hoy en los juzgados de Julián Camarillo.

Los pagos al doctor Fuentes los hacía el ciclista alemán en metálico, cuando eran cantidades pequeñas. «Y para importes más altos, tuve que hacer unos ingresos en una cuenta del banco HSBC en Suiza. En total, aproximadamente 15.000 euros en 2006». Las tarifas que explica Jaksche eran 2.000 euros la bolsa de sangre, 4.000 por dos bolsas. Para el Tour de 2005 tuvo que pagarle «entre 6.000 y 8.000 euros». «Eufemiano nunca se preocupó por mi salud. Él sólo se ocupaba del dopaje», confiesa.

«Siempre pagan los mismos, los deportistas»

Jaksche no quiso culpar a Manolo Saiz de recurrir al dopaje. «Nadie me obligó», dice. Pero sí a la estructura del ciclismo: «Pablo Antón, el mánager del Liberty, nos hizo firmar un documento que exigía el patrocinador en el que decíamos que no habíamos tomado ningún medicamento, que no teníamos nada que ver con el dopaje, con Eufemiano ni con la ''operación Puerto''». «Me pareció ridículo e hipócrita porque los que nos obligaban a firmar eran los mismos que nos llevaban al doctor Fuentes. Los que pagan son siempre los deportistas. Ellos no pasan controles y no pueden dar positivo».